El Boletín Oficial de Castilla y León publica este miércoles la declaración positiva de impacto ambiental para dos plantas de biogás en la provincia de Zamora, una en Coreses y otra en San Cebrián de Castro. Por lo que se refiere a Coreses, la planta está promovida por Axpo Biometano ES1 y es la segunda autorización que se da para una fábrica de estas características en el pueblo en los últimos días. La primera llegó el pasado lunes 23 de marzo y la segunda es la publicada este 8 de abril. Las instalaciones, ubicadas a unos 2.100 metros del pueblo de Coreses y a 280 metros del polígono industrial Los Pinares, están dimensionadas para recibir más de 93.000 toneladas anuales de residuos con los que fabricar biogás. En concreto, hay capacidad para dar entrada a 28.000 toneladas anuales de estiércol ovino, 8.000 de estiércol de vacuno, 5.000 de purines y cerca de 50.000 toneladas de lodos. Con ellos se producirán 5.703 toneladas anuales de biogás y 2.169 de biometano.
La empresa asegura que para limitar la emisión de malos olores, que podrían llegar a las zonas de viviendas del pueblo, se realizará en el primer año de vida de la fábrica un estudio mediante un análisis de dispersión de contaminantes que «asegure que no haya afecciones a la población». Se propone limitar «al mínimo imprescindible» la acumulación de residuos y no manipular en los días de viento, así como acometer el transporte «por fuera de las zonas residenciales o», en caso de que sea cerca de las casas, «realizarlo en camiones cerrados o cubiertos». Si en el desarrollo de la actividad se detectaran molestias por olores, insisten desde la empresa, «se procederá a adoptar medidas adicionales a las ya planteadas».
El segundo proyecto autorizado por la Junta este miércoles está en San Cebrián de Castro y es, cuantitativamente, más importante. La planta estará a 2,4 kilómetros de al casas del pueblo y a algo más de tres kilómetros de Pajares de la Lampreana, además de encontrarse a cuatrocientos metros del límite de la Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila. La fábrica está promovida por Biorig Energy San Cebrián-Zamora, S.L.
Por lo que refiere a los flujos de entrada, para el proceso de digestión anaerobia, el que cristaliza en la producción de biometano, se prevé una entrada máxima de 198.000 toneladas anuales de residuos. La mayor parte, 93.000 toneladas, serán purines de cerdo. También se prevé la llegada de 50.000 toneladas al año de estiércol de vacuno, 8.000 toneladas de gallinaza y 47.000 de cañote de maíz. Si se hace la media, la entrada de residuos diaria superará holgadamente las quinientas toneladas. Por lo que refiere a los olores, la autorización de impacto ambiental recoge el mismo texto que en la planta de Coreses (limitaciones en días de viento, estudio en el primer año y adopción de medidas correctoras si fueran precisas).
En las últimas semanas se ha intensificado la publicación de declaraciones ambientales de proyectos de energías renovables en la provincia de Zamora. Estas dos plantas de biogás se suman a la autorizada hace unas semanas en Coreses, y esta misma semana Medio Ambiente ha dado luz verde a las dos plantas de producción de hidrógeno verde en Granja de Moreruela, polémicas en su día porque pretenden extraer el agua del acuífero de Villafáfila, algo en lo que los técnicos no aprecian un especial riesgo. También se han autorizado varios parques de baterías destinados a almacenar energía eléctrica.
