El director de la Banda de Música de Zamora, Manuel Alejandro, ha denunciado este martes en redes sociales el incívico comportamiento de decenas de espectadores durante la procesión de la Tercera Caída, este Lunes Santo en Zamora. Según relata el músico, al acabar el canto de «La muerte no es el final», acto central de la procesión en la Plaza Mayor, muchas personas del público irrumpieron en el interior del desfile para, es de suponer, coger sitio para poner ver a la hermandad de La Buena Muerte. «Pasaron entre los cofrades e incluso entre los músicos, algunos empujando e insultando», asegura Manuel Alejandro en conversación con este periódico.
Una situación que no es nueva, aunque episodios como el de ayer sí resulten llamativos por el número de personas que atravesaron el desfile sin esperar a que se disolvieran las filas. «Hay gente que no se sabe comportar. Pasan y empujan a músicos que llevan instrumentos que cuestan mucho dinero y se pueden caer, o pueden hacer daño a alguien», lamenta Alejandro, que destaca el trabajo de los varas de la Tercera Caída para intentar contener la situación. «Hicieron lo que pudieron, pero hubo un rato en el que la situación fue insostenible», lamenta el director de la banda.

Manuel Alejandro pide al público que recuerde que los músicos están trabajando e insiste en el debido respeto que deben mantener los espectadores. «En los últimos años se ve que hay menos respeto por la procesión. La gente se cruza incluso por entre las filas de músicos para pasar de una acerca a otra», apunta el director de la Banda de Música de Zamora. «Es necesario concienciar a la gente en el respeto. A nosotros, que estamos trabajando, pero también a los cofrades que participan en la procesión», insiste.
Alejandro asegura que es «un insulto para los músicos y para las cofradías el comportamiento maleducado que presenta parte del público. Si eres de Zamora sabes perfectamente que estas cosas no pueden ocurrir. Si vienes de fuera, allá donde fueres, haz lo que vieres», apunta el músico, que recuerda además que la Semana Santa «es un bien de todos» que debe ser cuidado y respetado.
