El Consejo de Cuentas de Castilla y León urge al Ayuntamiento de Zamora a desarrollar cuanto antes la ordenanza de la Zona de Bajas Emisiones, habida cuenta de que es el Ayuntamiento de ciudad de más de 50.000 habitantes que más retrasado va en este sentido. Así se refleja del informe de fiscalización sobre el establecimiento de Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en los municipios de la Castilla y León, elaborado en coordinación con el Tribunal de Cuentas.
Se ha comprobado que todos los ayuntamientos mayores de 50.000 habitantes (Ávila, Burgos, León, Ponferrada, Palencia, Salamanca, Segovia, Valladolid y Zamora) han previsto el establecimiento de las zonas de bajas emisiones y, salvo en el caso del de Zamora, donde la tramitación se ha retrasado acusadamente y del Ayuntamiento de Palencia, que no ha culminado el proceso, las han establecido, al aprobar definitivamente y entrar en vigor las ordenanzas reguladoras. «En ningún caso el establecimiento de las Zonas se ha producido antes de 2023, en contra de lo previsto en el artículo 14.3 de la Ley 7/2021, de cambio climático y transición energética».
El Ayuntamiento de Palencia realizó la tramitación del proyecto de Zona de Bajas Emisiones y de la ordenanza correspondiente, aprobando esta inicialmente, pero no ha llegado a producirse la aprobación definitiva por el Pleno. El Ayuntamiento de Zamora no ha llegado a aprobar inicialmente la ordenanza, que se encuentra en fase de redacción. Incluyendo en la ecuación a Soria, el de Zamora es el Consistorio que más retraso lleva en esta cuestión.
El Consejo de Cuentas recuerda además que el Ayuntamiento de Zamora ha recibido subvenciones para la implantación de la Zona de Bajas Emisiones o para actuaciones complementarias, razón de más para «impulsar el establecimiento de la ZBE en el menor tiempo posible», estima la institución regional. También debería prever el Consistorio la «publicación en la web de su informe anual de seguimiento del cumplimiento de los objetivos», concluye el informe.
