La Zona de Bajas Emisiones de Zamora se aprobará próximamente. Esa es la previsión del Ayuntamiento, que contempla que el Pleno dé luz verde al documento en alguna de las próximas sesiones. Este miércoles, el concejal de Obras y Movilidad, Pablo Novo, ha explicado que «ya está prácticamente definida la ordenanza» y ha confirmado que la afectación para los vecinos será mínima en esa parte del centro. O esa es la idea.
«Se han tenido en consideración tanto las alegaciones como las peticiones trasladadas por el resto de los grupos municipales y entidades de la sociedad civil. Siempre hemos dicho que esto es una imposición para las ciudades de más de 50.000 habitantes», ha recordado Novo, que ha lanzado un mensaje de tranquilidad.
«Va a ser una zona de bajas emisiones que no va a cambiar en absoluto lo que hay. En esa misma zona, se han conseguido los objetivos de reducción del tráfico, con lo cual esto no deja de ser un mero trámite burocrático», ha asegurado Novo, que no espera «ningún tipo de disconformidad ni de molestia» para la gente. Ni para los residentes ni para el resto de los vecinos.
El Ayuntamiento sí estará obligado a instalar un medidor de emisiones, pero ya en estos momentos se cumple con la exigencia de reducción, por lo que no habría que aplicar restricciones extra.
