Las autoescuelas zamoranas empiezan a estar apuradas por el alza de los precios del combustible. Los negocios han solicitado ya, a través de la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE), al Gobierno la puesta en marcha de una línea de ayudas directas destinada a paliar el fuerte incremento del precio de los carburantes como consecuencia del conflicto en Oriente Medio.
Según la patronal de las autoescuelas, «la escalada de costes afecta de manera crítica a la actividad diaria de los centros, cuya operativa depende en gran medida del uso continuado de vehículos». El carburante constituye uno de los principales costes operativos del sector y cualquier incremento brusco en su precio impacta de forma directa e inmediata en la viabilidad económica de las empresas.
El tejido empresarial de las autoescuelas, en Zamora, «está compuesto mayoritariamente por autónomos y microempresas, con estructuras muy reducidas y un escaso margen para absorber incrementos significativos de costes», dicen las mismas fuentes. A diferencia de otros sectores, las autoescuelas no pueden trasladar de forma inmediata estas subidas al cliente final, ya que la prestación del servicio se encuentra sujeta a contratos formativos previamente formalizados con los alumnos. Por ello, CNAE insta al Gobierno a actuar con rapidez y sensibilidad ante una situación que pone en riesgo al sector. «El elevado precio de los carburantes nos hace mucho daño», explica CNAE.
