Representantes de asociaciones jacobeas de Castilla y León, entre ellas la Asociación Zamorana de los Caminos de Santiago (AZACS), se han reunido recientemente en el albergue de Fuenterroble de Salvatierra (Salamanca) para impulsar el proyecto «Marcar, Señalizar, Caminar», una iniciativa destinada a actualizar la señalización de la Vía de la Plata en este histórico itinerario de peregrinación que atraviesa la provincia de Zamora. El proyecto cuenta con el apoyo de la Junta de Castilla y León, a través de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte.
La reunión tuvo como objetivo compartir los detalles de la ayuda concedida y coordinar el trabajo conjunto. Se recorrerá la ruta «palmo a palmo» para delimitar su trazado, diagnosticar el estado de la señalización existente y formular los cambios necesarios, elaborando un documento técnico que permita a la Junta de Castilla y León licitar la nueva señalización.
El punto de partida elegido no es casual. Fuenterroble ha sido durante años uno de los refugios más representativos de la hospitalidad del Camino en la Vía de la Plata, y simboliza una forma de entender la peregrinación basada en la acogida, el encuentro y el cuidado del caminante.
La Vía de la Plata conserva además una singularidad histórica difícil de encontrar en otras rutas europeas. Su trazado hunde sus raíces en una vía de comunicación milenaria que, antes de convertirse en camino de peregrinación, ya articulaba el territorio hace más de dos mil años. «Esa profundidad histórica convive hoy con un itinerario que sigue siendo, en muchos tramos, un Camino por descubrir», según lo colectivos.
Quienes trabajan desde hace décadas en su cuidado coinciden en que la Vía de la Plata «ofrece todavía una experiencia cercana a la que vivieron los peregrinos que comenzaron a recorrer el Camino Francés en los años noventa: etapas largas, pueblos pequeños, hospitalidad cercana y una sensación de descubrimiento que forma parte esencial de la peregrinación».
La reunión celebrada en Fuenterroble marca así el inicio de «un proceso de trabajo compartido que buscará ordenar, reforzar y proyectar la señalización de la ruta, apoyándose en el conocimiento del territorio que atesoran las asociaciones que lo recorren y cuidan desde hace años».
