El Zamora CF está a tres puntos del play off, pero qué lejos. Hace solo 70 días, un equipo con algún defecto y un puñado de virtudes ganó su tercer partido consecutivo a domicilio. Lo hizo en Guadalajara, el campo del rival que este domingo empató en el Ruta de la Plata en la tarde de la constatación de la crisis. En realidad, de la aceptación. Que el equipo funciona mal se ve desde enero. Ahora, sus protagonistas lo admiten abiertamente.
El primer paso es reconocerlo, dirá alguno. El segundo, solucionarlo, si quien tiene en la mano la posibilidad de hacerlo entiende qué ocurre; qué es lo que pasa para que la exhuberancia se haya convertido en planicie; la contundencia, en tembleque; el dominio en descontrol. No queda claro si el sistema no funciona, si la idea se ha agotado o si el grupo se ha caído. Lo que resulta evidente es que el Zamora es un equipo francamente peor que en diciembre.
Y no es que la fortuna dé la espalda. Esta vez, el partido se puso de cara después de una jugada que demostró que el equipo tiene un cierto talento para combinar. Toques rápidos, un amago y el golpeo certero de Abde. El ex de Unionistas es la mejor noticia del 2026 rojiblanco. Otra cosa es que la pelota entrara, claro. ¿Está usted dispuesto a asegurar que sí o que no? El FVS tampoco. La herramienta es tan incapaz como fue luego el Zamora de manejar la situación.
Hubo un rato de la primera parte en la que dio la sensación de que ningún futbolista estaba en su sitio. Y en algunos casos era verdad. Perdido Loren, desnortado Carlos, sobrepasado Merchán e imprecisos casi todos los demás, el Zamora CF se vio sometido por un Guadalajara que iba penúltimo, pero que vino con una idea. La aplicó, le funcionó a ratos y, quizá, no le dio para ganar por falta de arrojo en determinados tramos. Al cierre, empate, pitada y mucha incertidumbre.
Cuando esto queda escrito, ni siquiera es seguro que Óscar Cano vaya a seguir siendo el entrenador. Lo que sí resulta obvio es que hay más distancia entre este Zamora y el diciembre dulce que entre el equipo rojiblanco actual y la versión que condujo a Juan Sabas a la puerta de salida. Hay tiempo para reaccionar. Falta comprobar si existen argumentos a los que agarrarse para creer en ello.
