Un error… Y nada más. Así se puede resumir el Pleno ordinario de febrero en el Ayuntamiento de Zamora. Después de una sesión sin debate, ya en el turno de ruegos, el grupo de Vox elevó una queja al equipo de Gobierno por la presencia de la bandera palestina en la fachada de la Casa de las Panaderas: «Vulnera el principio de neutralidad institucional», advirtió el concejal Javier Eguaras.
Hasta ahí, todo aceptable dentro del debate. Salvo un matiz. La bandera no era la de Palestina, sino la del Sáhara. En descargo del edil, cabe apuntar que los símbolos se parecen un poco. Lo que ocurre es que la saharaui incluye una media luna y una estrella de color rojo que aparecen bien visibles en la enseña que luce estos días la fachada pública.
De este modo, tras argumentar un rato sobre la bandera palestina, Eguaras tuvo que escuchar la respuesta simple del concejal de Izquierda Unida Diego Bernardo: «No es la palestina, sino la saharaui». Antes, la situación había llevado a una cierta confusión al alcalde, Francisco Guarido, que ya no sabía muy bien si el equivocado con algo era él. Pero no.
Una vez resuelto el entuerto, Guarido recalcó que la cuestión es «puramente simbólica» y poco polémica, habida cuenta de que Vox también dijo apoyar la causa del Sáhara: «En vez de en el exterior se puede poner en el interior», reclamó, con poca convicción, Eguaras antes de que el asunto y el Pleno quedaran zanjados. Su partido, en todo caso, insiste en que solo las banderas institucionales aparezcan sobre el edificio público.
