Hay 29.933 personas residentes en la provincia de Zamora que viven solas. Lo dice el INE en su estadística continua de población, con datos a 1 de enero de 2026. En esa misma pestaña, si uno pulsa en el botón del 1 de enero de 2021, solo cinco años atrás, puede comprobar cómo la cifra de hogares unipersonales era de 27.361. Es decir, 2.572 menos. Cada año, 514 personas empiezan a residir sin compañía en el territorio, sea cual sea el motivo.
En estos momentos, no hay ninguna otra provincia donde haya un porcentaje tan alto de personas viviendo solas como en Zamora. La tasa alcanza aquí el 38,74%. No a mucha distancia, todas por encima del 36%, aparecen las provincias de Ávila, León, Soria, Salamanca y Ourense. Resulta evidente que los factores envejecimiento y despoblación afectan de manera decisiva a esta estadística. En Madrid, por ejemplo, el porcentaje solo alcanza el 26%, dos puntos por debajo de la media española.
De vuelta a Zamora, llama la atención que, a pesar del descenso de la población en el último quinquenio, el número de hogares total haya crecido, en un movimiento espoleado precisamente por el incremento de la soledad en el hogar. Deseada o no. Si en enero de 2021 había 76.035 domicilios en la provincia, ahora esa cifra llega a 77.257.
Además, según el INE, aumentan también los hogares de dos personas: de 22.193 a 23.065, pero se reducen los de tres (de 14.356 a 13.557) y los de cuatro o más (de 12.125 a 10.702). Es decir, la gente sola o en pareja tiende a ser más común que las familias con dos adultos y dos hijos. Eso es lo que apuntan ya los datos en la provincia.
Por afinar un poco más qué tipo de población vive sola en la provincia, los datos del censo de 2021 permiten hacerse una idea general, aunque no sea con los números más recientes. En esa estadística queda claro que las mujeres mayores de 80 representan cerca del 20% del total, lo cual incide en la teoría de que es relevante el peso de las mujeres que se quedan viudas a la hora de analizar este fenómeno.
Ahora bien, también destaca el número de hombres de mediana edad que reside sin compañía. Un estudio publicado por Funcas a este respecto apunta que los hombres solitarios mayores están más presentes en los municipios rurales menores de 2.000 habitantes, pero son las mujeres mayores que viven solas las que van ganando importancia en las áreas intermedias y urbanas.
Menos soledad que en el norte de Europa
En cualquier caso, a pesar de la intensidad del crecimiento de los hogares unipersonales en España, estos tienen un peso menor en comparación con el del resto de los países de la Unión Europea, también en el caso de los hogares unipersonales de mayores, como remarca este mismo estudio, que indica que «la situación es congruente con las características de la geografía de los modelos familiares europeos del sur de Europa, con una permanencia dilatada de los jóvenes en los hogares de origen y una mayor presencia de las personas mayores en hogares extensos».
Con todo, la realidad de los datos es la que es. Zamora se ha convertido en la provincia de los 30.000 hogares unipersonales. Eso, aquí, sí crece.
