Los trabajadores de Correos en Zamora se han concentrado este lunes a las puertas de la oficina de Jiménez de Quesada, en la zona de Las Viñas, para denunciar «la situación insostenible» en la que se encuentra el servicio por culpa de la falta de personal. «Hay retrasos en las entregas, que pueden ser de hasta cinco días, sobre todo en las zonas rurales», ha explicado el representante de CSIF, Bienvenido Prieto, el encargado de poner voz a las reclamaciones junto a sus compañeros de UGT y del Sindicato Libre.
En ese marco, Prieto ha aseverado que la plantilla se ha reducido «en un 50%» en la provincia y que los trabajadores se ven «estresados y agobiados» por esta circunstancia. «Pedimos que se contrate y que se cubra todo lo que se tiene que cubrir. No se puede dar un servicio de calidad a la ciudadanía», ha constatado el representante de los trabajadores, que ha admitido que el volumen de cartas ha bajado, pero no así el de paquetería o notificaciones de la Administración.
«Lo que estamos pidiendo es que se cubra todo: bajas, vacaciones y lo que haga falta», ha insistido Prieto, que ha recalcado que, en ocasiones, «las cartas no están llegando cuando tienen que llegar». «Hablamos de compañeros que están llevando quince y veinte pueblos. Asumir eso en las condiciones en las que estamos es imposible», ha repetido el representante de CSIF.
En lo que tiene que ver con todo el reparto asociado a las elecciones autonómicas que se avecinan (voto por correo, tarjetas censales, propaganda de partidos…), la idea de la empresa sí es reforzar el servicio para este periodo. Si no lo hace, la tarea se tornaría «imposible». «Lo que pasa es que esto es como el día de San Valentín: el amor tiene que ser todo el año», ha advertido Prieto
En estos momentos, la plantilla cuenta con 144 trabajadores y los sindicatos estiman que harían falta 100 personas más para completarla, aunque asumen que esas cifras no llegarán: «Llevan sin convocar oposiciones desde 2022», ha reiterado Prieto, que ha criticado que las vacantes no se cubren y que ha anunciado paros de veinte minutos de aquí al 31 de marzo. Después, no se descarta la huelga.
