«Aquí, que va a empezar. Y creo que al principio es donde viene la niña». Una señora se abre paso entre las filas para tomar posición. Corre el viento y hasta han amagado unas gotas, pero el tiempo no detiene al carnaval y al desfile de Zamora, que encara Príncipe de Asturias rumbo a la Plaza Mayor con todo. Y no es poco. Más grupos que otros años. Más niños. Más padres. Más ideas. Más rato de fiesta. Y lo mejor, mañana no hay cole.
Un niño contempla el panorama, quién sabe si consciente de la libranza del día siguiente, mientras acaricia el pelo de su padre, que le lleva a hombros. Cualquiera podría acostumbrarse a la vida del muchacho, que va cómodamente por encima del mundo y encima recibe «un zumito» de su madre para disfrutar mejor del recorrido. La moto chiquita con la que ha llegado hasta allí descansa en el carro. Es momento de mirar al frente.
Y de frente aparece Salsón, el grupo «donde viene la niña» de la señora del principio. Manos en jarra, indumentaria gris y negra, y baile al son que marca Saúl, el primero de muchos. De ahí en adelante va luciendo el desfile que atraviesa Príncipe de Asturias y Santa Clara; que inunda la ciudad de músicas de toda clase. El carnaval es de todos y para todos. La liturgia es la diversión. La banda sonora, la que uno quiera.
También la indumentaria. Los hay que van de andaluces, de erizos, de ajedrez, de locos años 20, de furbis… Estos últimos son los del Gonzalo de Berceo, que salen a la calle, como otros coles. El Arias Gonzalo y el Galera también van en la comitiva. Algunos se disfrazan por el placer de caracterizarse; otros, con mensaje. Como las piezas del puzle: «Si eres cuadrado o redondito, aquí encajas tú y también tu amiguito». Queda claro.
Más atrás, llegan los vaqueros. Y el carrusel encantado. Y los «trasquilados» de Peromato. Y los que faltan. Todos desfilan y cortan las calles del centro. Incluida la avenida de Alfonso IX. Buena noticia esa para los muchachos y el padre que aprovechan la coyuntura para jugar al fútbol en la amplísima calle vacía. Ya cae la noche, pero recuerden que este lunes no hay que ir a clase.





