La provincia de Zamora sumó 1.070 extranjeros más en el último año, para situarse en 9.639 según el censo, pero la distribución de esa nueva población foránea no fue homogénea. Los tres grandes núcleos, que concentran algo más de la mitad de la vecindad del territorio, se quedaron con más del 75% de esa ganancia. La capital tiene 537 inmigrantes más, Benavente ganó 202 y Toro, 83. Las más de 500 localidades restantes se repartieron los otros 248.
CONSULTA AQUÍ LA CIFRA DE EXTRANJEROS Y SU EVOLUCIÓN ANUAL PUEBLO A PUEBLO
Esa es una de las cifras que arroja el análisis pueblo a pueblo de la población extranjera a 1 de enero de 2025, el dato más reciente que se puede interpretar con este nivel de detalle. Esa estadística dice también que hay 361 núcleos habitados en la provincia que tienen inscritos a vecinos foráneos (uno más que en 2024). Dicho de otra manera, más de 140 carecen de inmigrantes.
Dentro de los que sí tienen, hay más de medio centenar de localidades en las que el número de extranjeros supera el 10% del total de la vecindad. Destacan casos como los de Villalobos, Valdespino, Trabazos o Piñuel, donde la tasa está por encima incluso del 20%. Dentro de los pueblos de más de mil habitantes, el mayor porcentaje se encuentra en Fermoselle, con casi un 12%. No anda lejos Villalpando, con más de un 11% y un claro repunte en el último ejercicio.
También cabe destacar que, a pesar de que la diferencia entre el número de pueblos con extranjeros entre un año y otro apenas ha variado en uno, hay 17 que tienen población foránea y el curso anterior carecían de ella, y 16 que han perdido los inmigrantes que estaban censados en la localidad. Entre los que se estrenan, llaman la atención los cinco que hay ahora en Olmillos de Valverde.
El impacto de carecer de extranjeros
Por contra, dentro de los que no tienen, conviene detenerse en las localidades de mayor tamaño sin un solo extranjero. En Zamora, hay 17 pueblos con más de cien habitantes en los que ninguna persona es foránea, según el Instituto Nacional de Estadística. Y si uno mira la evolución demográfica de esos lugares, se da cuenta de que la carencia de inmigrantes no es algo inocuo a la hora de ver la tendencia de sus cifras.
Los diez pueblos más grandes sin extranjeros son Ferreruela, Coomonte, Pino del Oro, Melgar de Tera, Santa Clara de Avedillo, Domez, Almendra, Mayalde, Pueblica de Valverde y Friera de Valverde. En lo que va de siglo, el medio rural zamorano – sacando de la ecuación a la capital, Benavente y Toro – ha perdido un 26,1% de su capital humano. Pues bien, en todas y cada una de las localidades citadas ese porcentaje de caída ha sido mayor. Es más, rebasa el 40% en seis de los diez casos.
Ejemplos de llegadas recientes de población extranjera, como las experimentadas por Piñuel o Bermillo, en la comarca de Sayago, o por la propia capital de la provincia, evidencian la importancia que tiene a nivel demográfico la presencia de vecinos nacidos fuera en localidades donde el repunte con los que hay ya se antoja inviable.
