El proyecto de parque eólico que Solaria plantea en Sanabria (a través de otra sociedad, Planta FV130 SLU) quema una nueva etapa y, después de la caducidad de las actuaciones en la primera etapa, vuelve ahora a salir a información pública. Así lo recoge el Boletín Oficial del Estado, que vuelve a dar audiencia a los interesados, a las personas que presentaron alegaciones en el proyecto inicial. El proyecto volvió a echar a andar prácticamente desde cero a finales del año pasado y ahora suma un nuevo hito administrativo que confirma que, como se temían las asociaciones ecologistas, la construcción de los molinos en los terrenos sanabreses vuelve a estar, muy en serio, sobre la mesa.
El planteamiento de la empresa es instalar en la zona trece aerogeneradores de 135 metros de altura de buje y 175 metros de diámetro de pala (lo que indica que, cuando la punta de la pala se encuentre en el punto más elevado de su recorrido, la distancia desde este punto hasta el suelo superará ampliamente los doscientos metros). Molinos, por tanto, visibles desde lejos.
Los molinos se encuentran, es lo que denuncian los colectivos ecologistas, muy cerca de las casas, a distancias que se encuentran por debajo de los dos kilómetros en algunos casos y rondando los mil metros, el mínimo que marca la ley, en otros. La localidad de Villarejo de la Sierra queda en la práctica «rodeada» de aerogeneradores y los molinos se quedarían también muy cerca de Carbajalinos. Gusandanos, Faramontanos de la Sierra, Vega del Castillo, Monterrubio o Espadañedo serían otras localidades afectadas. De los trece molinos, diez estarían en el término municipal de Rosinos de la Requejada, dos en Espadañedo y uno en Asturianos.
Las consideraciones que hacen desde Ecologistas Zamora son las mismas que se pusieron sobre la mesa hace unos meses, cuando el proyecto se dio a conocer. Es importante subrayar, apuntan desde el colectivo, que el proyecto de construcción de trece molinos tiene como finalidad última la «hibridación», ese es el término técnico, con la construcción ya existente de un parque solar en la zona. Algo que Ecologistas Zamora considera como un intento de «trocear» un proyecto que, en realidad, forma parte de un planteamiento conjunto. Así, se estarían valorando en los trámites de Medio Ambiente las consecuencias de los proyectos de manera individual, y no conjunta y acumulativa, como debería suceder, aseguran las mismas fuentes.
Otra cuestión es la titularidad de los terrenos, que son según Ecologistas Zamora parcelas «comunales» a las que se pretende dar ahora un uso patrimonial sin que haya existido previamente un proceso de desafectación por los cauces oportunos. «El proceso de paso de un terreno comunal a patrimonial debe realizarse mediante procedimientos en los que la voluntad vecinal se manifieste con claridad y deben ser aprobados por la Junta de Castilla y León o la Diputación Provincial en competencias transferidas», apuntaban en su día desde el colectivo.
El proyecto que ahora se publica es el mismo, sin cambios reseñables, que se hizo público en su día. Se ha incluido únicamente un estudio sobre la avifauna que vive en el terreno, que también deja algunas conclusiones significativas y que reconoce la previsión de impacto elevado en algunos aspectos. Respecto a las especies con mayor frecuencia de aparición a lo largo del año en la zona del proyecto del parque eólico, destaca el buitre leonado, presente en las inmediaciones del parque eólico durante 10 meses (con excepción de julio y agosto), y el milano real presente desde noviembre hasta marzo. Por el contrario, las especies con menor frecuencia durante el periodo de estudio (con registros mediante los puntos de observación) fueron el buitre negro, ánade real, abejero europeo y colirrojo real.
