Correos pretende implantar en Zamora, y en otro puñado de lugares repartidos por todo el país, un plan piloto que reestructura el servicio y que busca «ahorrar costes» para «arreglar las cuentas de la empresa», explican desde Comisiones Obreras. La prueba afectará a diez carterías de la provincia de Zamora en las que trabajan un total de 180 personas y «alterará turnos, recorridos, centros de trabajo y condiciones laborales», provocando «un grave desorden en la prestación del servicio postal público» con «perjuicios evidentes para la ciudadanía, las empresas y las instituciones», estima el sindicato.
No se trata, explican desde CC OO, de un «experimento aislado», sino de la antesala de «cambio estructural diseñado a nivel nacional» por los responsables de la empresa pública, «con graves consecuencias laborales y de servicio público». El plan se estructura «en cinco fases» y la primera se aplicará en 71 pruebas piloto en todo el país, de las cuales seis están en Castilla y León y una, en Zamora.
CC OO denuncia que el denominado Nuevo Modelo Operativo «se está imponiendo de manera unilateral y opaca, mediante pruebas piloto aplicadas de facto y a espaldas de la negociación colectiva, sin documentación previa ni memoria justificativa y sin evaluar sus consecuencias reales sobre el empleo, la salud laboral, la conciliación y la igualdad. Además, introduce recorridos diarios variables impuestos por algoritmos y normaliza la no cobertura de ausencias, implantando una política de contratación “cero” que traslada la carga de trabajo a la plantilla existente, agravando un ajuste de empleo que ya es insostenible».
“Esto no va de modernización ni de eficiencia», continúa el sindicato. «Va de ahorro de costes, recorte de empleo y precarización del trabajo de reparto y del servicio público”, denuncia CC OO, que alerta de que esta reorganización viene acompañada de cierres y concentraciones de centros, con traslados forzosos, movilidad geográfica y cambios de turno y jornada, especialmente hacia la tarde.
El sindicato advierte de que este modelo provocará una sobrecarga laboral insostenible, cronificando la no cobertura de ausencias y aumentando las cargas y los recorridos de reparto, con efectos directos sobre la salud laboral de la plantilla, incrementando el estrés, la ansiedad y la siniestralidad, además de agravar unos niveles de absentismo ya elevados.
CC OO subraya que las consecuencias no se limitarán a la plantilla, sino que la ciudadanía, las empresas y las instituciones verán deteriorarse de forma significativa la calidad del servicio postal público, con retrasos en el reparto, acumulación de correspondencia y pérdida de presencia territorial de Correos.
