A falta de asuntos municipales en el orden del día, el Pleno del Ayuntamiento de Zamora ha versado este mes de enero sobre financiación autonómica. Lo ha hecho merced a una moción presentada por Zamora Sí, que ha registrado doce votos a favor y once abstenciones (David Gago y Manuel Alessander no han podido acudir a la sesión ordinaria), en la que Eloy Tomé ha defendido que el reparto de dinero público para las comunidades autónomas debe basarse en criterios de «igualdad» para favorecer la «supervivencia territorial». Un debate que evidentemente trasciende las competencias del Ayuntamiento, como ha recordado Guarido, que ha animado a los candidatos a la Junta a abordarlo ahora que se acercan las elecciones autonómicas.
Sea como fuere, Tomé ha pedido que la financiación de las comunidades autónomas tenga en cuesta el envejecimiento, la dispersión territorial y se elabore con criterios que reflejen una sensibilidad especial para los territorios despoblados y aquellos con predominancia de población en el medio rural frente al urbano. «Nos oponemos a cualquier reforma de la financiación pública que agrave las desigualdades entre ciudadanos», ha expresado Tomé, que ha exigido además al Gobierno de España que las reformas se acuerden «de manera multilateral con todas las comunidades autónomas» y no con negociaciones singulares con alguna de ellas, en referencia a Cataluña.
Poco más ha dado el Pleno que este debate, que no tiene más recorrido. Rocío Ferrero, también de Zamora Sí, ha trasladado por su parte al equipo de Gobierno las deficiencias en el barrio trasladadas por los vecinos de Ciudad Jardín, que conviven con «infraestructuras de saneamiento de más de 65 años y canalizaciones obsoletas». Ha pedido además un impulso público para que el barrio tenga al fin fibra óptica. «Los vecinos no pueden acceder, aún hoy, a un servicio básico para la vida cotidiana».
Tomó nota el equipo de Gobierno del ruego y, dicho esto, se levantó la sesión en tiempo récord. Desde que acabaron los dos minutos de silencio por las víctimas de violencia de género hasta que se dio por terminada la sesión pasaron menos de diez minutos.
