El Ayuntamiento de Morales del Vino ha emitido este miércoles un comunicado oficial que contesta a las quejas lanzadas por los vecinos de la calle de Botero en referencia al deficiente acceso con coche al vial. Quejas que indican que los vecinos tienen que pasar con sus coches por una propiedad privada donde se ha establecido una especie de «camino» en precarias condiciones, que se inunda cuando llueve y que dificulta, como sucedió a finales del año pasado, que vehículos como una ambulancia pudieran llegar a la misma puerta de las viviendas. Las protestas han sido puestas en repetidas ocasiones en conocimiento del Ayuntamiento de Morales del Vino, que ahora asegura, ya de forma pública, que el suelo por el que entran los vecinos es privado y que no se puede llevar a cabo ahí actuación alguna que facilite el paso de vehículos.
El «camino», dice el Ayuntamiento, «no pertenece al dominio público municipal» aunque algunos vecinos lo usen para entrar con sus vehículos. « El Ayuntamiento no puede asfaltar terrenos privados. La normativa vigente sobre urbanismo y gestión de vías públicas impide que el consistorio invierta en pavimentar o modificar un camino que no forma parte de la red viaria municipal ni ha sido cedido oficialmente como suelo público», añade el Consistorio moralino.
Por lo demás, el Ayuntamiento asegura que el estado de las cosas era el actual cuando los vecinos adquirieron sus viviendas. No existe, por tanto, una «situación nueva que se haya ocultado». «En el municipio existen otros edificios y viviendas a los que tampoco se puede acceder directamente en vehículo hasta la puerta, sin que ello suponga un incumplimiento normativo ni una obligación municipal de crear nuevos accesos», continúan fuentes municipales. Y va a más el Ayuntamiento indicando a los vecinos, antes de dar «por zanjado» el asunto, que si se aplican las normas urbanas en toda su extensión, habría que vallar el terreno privado por el que entran los vecinos en coche, lo que ya directamente convertiría el acceso en imposible.
Los vecinos insisten por su parte en que son conocedores de las cuestiones que ahora publica el Ayuntamiento, pero aseguran que «la labor municipal no se limita a la aplicación estricta de la norma, sino que incluye la capacidad de mediación, impulso y búsqueda de soluciones proporcionadas cuando concurren intereses vecinales legítimos y situaciones que afectan directamente a la calidad de vida de la ciudadanía». Los vecinos hacen hincapié en que son conscientes de que urbanizar la parcela, privada, no es posible, pero apuestan por soluciones «transitorias», como extender zahorra en la zona para facilitar el paso de los coches, siempre con el acuerdo y permiso de los propietarios del terreno.
