La Reserva Regional de Caza Sierra de la Culebra empieza a dar por superadas, en el plano cinegético, las consecuencias de los grandes incendios del verano de 2022, que calcinaron más de sesenta mil hectáreas entre los meses de enero y junio. Los informes técnicos presentados confirman que las principales especies de caza mayor han superado razonablemente las consecuencias de los grandes fuegos, aseguran los responsables de la reserva. En concreto, las poblaciones de ciervo se muestran estables con ligeros aumentos, observándose además una ligera mejora en la calidad de los trofeos. Por su parte, el corzo mantiene sus niveles poblacionales pese a la incidencia de la enfermedad de la mosca del corzo, mientras que el jabalí presenta poblaciones estables.
En cuanto a los resultados económicos, la temporada 2025/2026 se ha cerrado con una recaudación total de 235.373,25 euros. El ciervo continúa siendo el principal motor económico de la Reserva, representando el 75% de los ingresos, seguido por el jabalí (10%) y el corzo (8%).
Por lo que refiere a gestión de los daños causados por la fauna, durante el último año se tramitaron indemnizaciones por daños agrícolas por valor de más de 37.000 euros, mientras que los expedientes por daños ganaderos (lobo y zorro) han supuesto pagos y valoraciones superiores a los 79.000 euros. Para mitigar esta problemática, el Plan Técnico destaca el éxito de las esperas de jabalí, una modalidad que ha tenido gran aceptación y ha contribuido a reducir los daños y accidentes.
De cara a la temporada 2026/2027, el plan de caza mayor contempla, entre otros cupos, la caza a rececho de 23 ciervos medallables (Clases A1 y A2), 40 ciervos selectivos (Clase B) y 20 de control poblacional (Clase C), además de mantener los aguardos de jabalí por daños.
