En Alfaraz de Sayago hay un castillo al que se está tragando la tierra. Incluido en la Lista Roja de Patrimonio el 4 de marzo del año 2008, el Castillo de Asmesnal es uno de los bienes patrimoniales que más tiempo lleva en esta relación de construcciones que se encuentran en peligro. Los motivos son claros. El castillo se derrumba por puro abandono sin que nadie, ni las instituciones ni sus propietarios, hagan nada por evitarlo. Saber cuánto aguantará en este estado es poco menos que imposible, aunque hay algo que sí está claro. El estado general del castillo es cada vez peor.
La situación se agrava si se tiene en cuenta que el castillo es un Bien de Interés Cultural catalogado. Necesita, por tanto, de protección, pero nadie se la presta. La propiedad del castillo es privada, pero la normativa obliga a las instituciones a hacerse cargo del mantenimiento de los bienes protegidos en caso de que los propietarios no puedan hacerlo o, directamente, no quieran. Lo dejó claro hace no mucho el Procurador del Común, antes de que la Consejería de Cultura decidiera hacer frente al fin al estado de deterioro de la iglesia de Molacillos. La institución autonómica recordaba entonces que la ley cuenta con unas obligaciones con respecto a estos bienes y «obliga a la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte a hacer el seguimiento adecuado para que se lleven a cabo las obras que estaban comprometidas» o, en su caso, para que se hagan efectivas. En definitiva, llamaba a la Junta a «impulsar cuantas acciones se requieran» para que la iglesia no se caiga, llamamiento que puede aplicarse también al Castillo de Asmesnal.

La responsabilidad última de la conservación de un Bien de Interés Cultural es del propietario del bien. Pero, en este caso, no se está haciendo. La Junta tiene capacidad de iniciar las obras de manera subsidiaria o de realizarlas de modo directo, y la ley le abre una puerta más a la administración. «El incumplimiento de las labores de protección y conservación de los bienes declarados de Interés Cultural será causa de interés social para la expropiación forzosa por parte de la administración», dice la legislación al respecto. Una última medida, cierto, puesto que lo primero es insistir en las obras de consolidación del bien.
En este particular, la normativa se incumple en otros puntos. Los propietarios de los Bienes de Interés Cultural deben favorecer las visitas del público, de manera gratuita, durante varios días al mes. Generalmente, aunque hay excepciones, se habla de cuatro días al mes. En el caso del Castillo de Asmesnal esto tampoco se cumple. El castillo está vallado en todo su perímetro. Para acceder a la zona hay que entrar por un camino y aparcar junto a unas construcciones cercanas, pero acercarse a la zona es imposible.
El castillo de Asmesnal o Alfaraz es una fortaleza militar cuyos restos conservados datan del siglo XV. Se trata de una fortificación de frontera que tuvo su esplendor en las guerras contra Portugal. Pertenece a la línea defensiva que formaban los castillos de Peñausende y Ledesma, según relata Hispania Nostra. Está ubicada en el poblado y dehesa del mismo nombre, pertenecientes al término municipal de Alfaraz de Sayago, y su titularidad es privada. A penas se conocen apuntes históricos sobre su origen o uso.
Su fábrica primitiva corresponde al siglo XV con reformas en el XVI. Se compone de un torreón cuadrado con cubos en sus ángulos y un recinto exterior, también con cuatro cubos y planta cuadrada. En la actualidad se conservan parte de la torre del homenaje y algunos de sus lienzos, invadidos por la vegetación.
