La reunión informativa celebrada este martes en Rabanales con el fin de dar a conocer a los vecinos los planes para desarrollar un parque eólico en Aliste dejó algunas certezas, unas cuantas declaraciones de intenciones y las dudas lógicas en torno a un proyecto que se encuentra en una fase muy incipiente y que, en el mejor de los casos para sus promotores, tardaría seis años en convertirse en algo tangible. Ahora bien, de lo que Vestas, la firma interesada, sí trasladó con claridad conviene resaltar unas cuantas cosas.
La primera la deslizaron sus responsables durante la charla vecinal y la confirmaron después en declaraciones a este medio: la idea es que el proyecto se desarrolle en siete municipios. Se trata de Trabazos, Rabanales, Rábano, Alcañices, Samir de los Caños, Fonfría y Villalcampo. De manera muy lateral, también podría tocar a Muelas del Pan, pero no está claro. Lo que sí se refleja en esa hoja de ruta es que San Vitero o Pino se quedarían fuera por distintas razones.
La inclusión de estos pueblos tampoco quiere decir que todos sus anejos vayan a tener aerogeneradores. Por ejemplo, en Fonfría, el alcalde, Sergio López, ya confirmó la semana pasada que los técnicos habían dibujado una zona que incluía a la cabecera municipal y a Bermillo de Alba. Del resto, de momento, no han trascendido más datos, más allá de que, en el caso particular del Ayuntamiento de Rabanales, podrían corresponderle «ocho o diez».
Ese dato conduce al siguiente. ¿Cuántos molinos serán en total? La responsable de Proyectos de Vestas, Miriam Martínez, dijo inicialmente «entre 50 y 60», aunque la segunda cifra, la de los 60, se fue imponiendo durante el resto de la charla informativa celebrada en Rabanales. Uno de sus compañeros de la empresa asociada EnerHi aclaró que la intención es repartir tanto la riqueza que pudiera generar el parque eólico como el impacto visual por toda la comarca.
No en vano, los aerogeneradores que se instalarán irán acorde al tamaño que tienen estas turbinas modernas. Es decir, serán molinos muy grandes. En concreto, según comunicaron los responsables de Vestas, la altura de buje será de 113 metros. Esa es la distancia que habría desde el suelo hasta el centro del rotor de la turbina eólica.
Por otro lado, la previsión es que el diámetro de la pala sea de 163 metros. La normativa exige que exista una determinada distancia entre molino y molino, según recalcaron los representantes de Vestas, que hablaron de una ocupación de un cuarto de hectárea por aerogenerador. Eso sí, no se habló de cantidades en relación a las rentas. Lo que quedó claro es que podrá tratarse de terrenos que afecten a particulares.
Años por delante
Por el momento, y más allá de las dudas, las discusiones y las opiniones de cada cual, esto es lo más tangible que se extrajo de la reunión. Por delante, Vestas tiene un proceso largo, y no solo por su tarea para convencer a los vecinos, obtener los permisos y demás tramitaciones. Antes de nada, la empresa está a la espera de que el Gobierno saque los concursos de capacidad de las subestaciones de Red Eléctrica. Lo que está claro es que se presentará. Si gana, continuaría con los próximos pasos.
«De momento, hemos hecho el análisis de recursos eólicos y de red, y hemos planteado una zona donde existen esas posibilidades y no hay restricciones», recordó Miriam Martínez. Algunos vecinos expresaron su rechazo en Rabanales; otros se mostraron más favorables. La intención de las distintas partes es continuar con sesiones aclaratorias «recurrentes» para que haya «transparencia», según destacó el alcalde, Santiago Moral. Quedarían años para que llegaran los molinos, pero el proceso ha comenzado.