La propuesta es la siguiente: Castilla y León se dividiría en «zonas territoriales de convivencia» para señalar cuáles son los rincones concretos que sufren más problemas demográficos. Dentro de los que padecen este deterioro, la normativa repartiría esos lugares en tres grupos: los que se hallan en fase de despoblación severa, los que tienen «condición de despoblación» y los que se encuentran en riesgo de alcanzar esa circunstancia. Y habría tres criterios para medir esto de forma objetiva.
Esa es la base de la ley contra la despoblación que propone Soria ¡YA! para Castilla y León y que esta semana se debatirá en las Cortes. El texto de la norma, registrado ya para su consulta, incluye también un amplio articulado con medidas que tienen en cuenta la división propuesta. Básicamente, cuanto mayor sea el riesgo de vaciado, más se actuaría. Y la existencia de criterios cuantificables permitiría justificar dónde y por qué se ejecutan las inversiones.
Por resumir, para tener despoblación severa, la zona territorial de convivencia en cuestión tendría que cumplir al menos dos de los tres siguientes requisitos: contar con una densidad de población menor a los 12,5 habitantes por kilómetro cuadrado, haber experimentado una variación negativa superior al 10% de su capital humano en el último decenio y que el tiempo de acceso desde ese lugar a un municipio de más de 20.000 habitantes fuese superior a los veinte minutos.
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En el caso de las zonas con condición de despoblación, también habría que cumplir dos de los tres requisitos, pero con una horquilla de entre 12,5 y 50 habitantes por kilómetro cuadrado para la densidad; una variación negativa de entre el 5 y el 10% en el número de vecinos durante el último decenio; y, en este caso sí, la misma distancia de veinte minutos para alcanzar un municipio de más de 20.000 vecinos.
En lo tocante a las llamadas zonas de riesgo, el criterio de la densidad quedaría fijado entre 50 y 150 habitantes por kilómetro cuadrado; la variación debería estar por debajo del 5% en los últimos diez años; y el requisito de la distancia con un núcleo de gran tamaño permanecería en los ya citados veinte minutos.
El propio borrador de la norma ya define las zonas concretas que marcaría, con una división en 21 partes para Zamora que quedaría del siguiente modo:
ALTA SANABRIA: Hermisende, Lubián, Pías, Porto.
SANABRIA: Cobreros, Galende, Palacios de Sanabria, Pedralba de la Pradería, Puebla de Sanabria, Requejo, Robleda-Cervantes, Rosinos de la Requejada, San Justo, Trefacio.
CARBALLEDA: Asturianos, Cernadilla, Espadañedo, Justel, Manzanal de Arriba, Manzanal de los Infantes, Mombuey, Muelas de los Caballeros, Peque, Rionegro del Puente, Villardeciervos.
VALLE DE VIDRIALES: Alcubilla de Nogales, Ayoó de Vidriales, Brime de Sog, Cubo de Benavente, Fuente Encalada, Granucillo, Molezuelas de la Carballeda, Santibáñez de Vidriales, Uña de Quintana, Villageriz.
VALLE DE TERA: Calzadilla de Tera, Camarzana de Tera, Melgar de Tera, Micereces de Tera, San Pedro de Ceque, Santa Croya de Tera, Santibáñez de Tera, Vega de Tera, Villanueva de las Peras.
BENAVENTE NORTE: Arrabalde, Brime de Urz, Coomonte, Fresno de la Polvorosa, Maire de Castroponce, Manganeses de la Polvorosa, Morales de Rey, Pobladura del Valle, Quintanilla de Urz, Quiruelas de Vidriales, Santa Cristina de la Polvorosa, Santa María de la Vega, La Torre del Valle, Villabrázaro, Villaferrueña, Villanázar.
BENAVENTE SUR: Arcos de la Polvorosa, Barcial del Barco, Bretó, Bretocino, Burganes de Valverde, Castrogonzalo, Friera de Valverde, Fuentes de Ropel, Matilla de Arzón, Milles de la Polvorosa, Navianos de Valverde, San Cristóbal de Entreviñas, San Miguel del Valle, Santa Colomba de las Monjas, Santovenia, Valdescorriel, Villanueva de Azoague, Villaveza del Agua.
ALISTE: Alcañices, Figueruela de Arriba, Fonfría, Gallegos del Río, Mahíde, Pino, Rabanales, Rábano de Aliste, Samir de los Caños, San Vicente de la Cabeza, San Vitero, Trabazos, Viñas.
TIERRA DE TÁBARA: Faramontanos de Tábara, Ferreras de Abajo, Ferreras de Arriba, Ferreruela, Morales de Valverde, Moreruela de Tábara, Otero de Bodas, Perilla de Castro, Pozuelo de Tábara, Pueblica de Valverde, Riofrío de Aliste, Santa María de Valverde, Tábara, Villaveza de Valverde.
CAMPOS-LAMPREANA: Arquillinos, Belver de los Montes, Castronuevo, Cerecinos del Carrizal, Granja de Moreruela, Manganeses de la Lampreana, Pajares de la Lampreana, Piedrahita de Castro, Pobladura de Valderaduey, Revellinos, San Agustín del Pozo, San Cebrián de Castro, Vidayanes, Villafáfila, Villalba de la Lampreana, Villarrín de Campos.
TIERRA DE VILLALPANDO: Cañizo, Castroverde de Campos, Cerecinos de Campos, Cotanes, Prado, Quintanilla del Monte, Quintanilla del Olmo, San Esteban del Molar, San Martín de Valderaduey, Tapioles, Vega de Villalobos, Villalobos, Villalpando, Villamayor de Campos, Villanueva del Campo, Villardefallaves, Villárdiga.
TIERRA DE ALBA: Carbajales de Alba, Losacino, Losacio, Manzanal del Barco, Olmillos de Castro, Santa Eufemia del Barco, Vegalatrave, Videmala.
SAYAGO: Alfaraz de Sayago, Almeida, Argañín, Bermillo de Sayago, Cabañas de Sayago, Carbellino, Fariza, Fermoselle, Fresno de Sayago, Gamones, Luelmo, Moral de Sayago, Moraleja de Sayago, Moralina, Muga de Sayago, Pereruela, Roelos, Salce, Torregamones, Villadepera, Villar del Buey, Villardiegua de la Ribera.
TIERRA DEL PAN: Algodre, Almaraz de Duero, Andavías, Aspariegos, Benegiles, Fresno de la Ribera, Gallegos del Pan, Matilla la Seca, Molacillos, Montamarta, Moreruela de los Infanzones, Muelas del Pan, Palacios del Pan, San Pedro de la Nave-Almendra, Torres del Carrizal, Villalcampo, Villalube, Villaseco.
ZAMORA ALFOZ NORTE – TIERRA DEL PAN SUR: Coreses, Cubillos, La Hiniesta, Monfarracinos, Roales, Valcabado.
ZAMORA ALFOZ SUR – TIERRA DEL VINO NORTE: Arcenillas, Madridanos, Moraleja del Vino, Morales del Vino, Villalazán, Villaralbo.
TIERRA DE TORO: Abezames, Bustillo del Oro, Fuentesecas, Malva, Morales de Toro, Peleagonzalo, Pinilla de Toro, Pozoantiguo, Toro, Valdefinjas, Vezdemarbán, Villalonso, Villardondiego, Villavendimio.
TIERRA DEL VINO: Casaseca de Campeán, Casaseca de las Chanas, Cazurra, Corrales, El Cubo de Tierra del Vino, Cuelgamures, Entrala, Fuentespreadas, Gema, Jambrina, Mayalde, Peleas de Abajo, Peñausende, El Perdigón, El Piñero, Santa Clara de Avedillo, Sanzoles, Venialbo, Villanueva de Campeán.
GUAREÑA: Argujillo, La Bóveda de Toro, Cañizal, Castrillo de la Guareña, Fuentelapeña, Fuentesaúco, Guarrate, El Maderal, El Pego, San Miguel de la Ribera, Vadillo de la Guareña, Vallesa de la Guareña, Villabuena del Puente, Villaescusa, Villamor de los Escuderos.
BENAVENTE: Benavente.
ZAMORA: Zamora
El texto señala que, «en aras de revertir la pérdida de población del territorio, se priorizarán las acciones y el apoyo sobre aquellas empresas que tengan la consideración de agentes económicos determinantes para fijar población en las zonas en riesgo de despoblación, despobladas o con condición severa de despoblación». En realidad, toda la propuesta de la norma está salpicada por esas referencias en cada área de actuación política. Cuanto más deterioro haya, más habría que invertir.
Y no solo invertir, en realidad. Algunas propuestas también van orientadas a favorecer la llegada de población a través de la activación de medidas de discriminación positiva. Por ejemplo, para los empleados públicos de la Junta que trabajen en estos territorios o para quienes quieran vivir en ellos. La propuesta de ley contempla «la concesión automática del teletrabajo a todos aquellos empleados públicos que, pudiendo desarrollar su labor en esta modalidad, lo soliciten» para residir en estas zonas.
En principio, la división territorial situaría a un buen puñado de zonas de Zamora en la situación de deterioro más grave. Para empezar, la provincia en su conjunto ha perdido un 10,5% de su población en el último decenio. Dicho de otro modo, si toda la provincia fuese una zona marcada en este mapa propuesto por Soria ¡YA!, cumpliría sin más uno de los dos criterios precisos para ser considerada como un lugar con despoblación severa.
Por tanto, y ante el menor impacto que este vaciado ha tenido en la ciudad o en su alfoz, muchas de las zonas de la provincia ya cumplen con eso. Y también con la densidad. Incluso, con el criterio de la distancia de más de veinte minutos al núcleo más cercano de más de 20.000 habitantes. Conviene recordar que solo Zamora capital supera ese listón en el territorio.
El caso de la Alta Sanabria
En el caso de la despoblación severa, uno de los ejemplos paradigmáticos sería el de la Alta Sanabria, que ha perdido un 21,4% de su población en los diez últimos años; que es un lugar en el que ninguno de sus municipios alcanza una densidad de cuatro habitantes por kilómetro cuadrado; y que está a más de una hora de cualquier ciudad. Quizá, a algo menos de Bragança, pero habría que considerar si se tienen en cuenta los núcleos de otros países.
Ese es un caso evidente, pero Zamora tendría más. De hecho, el propio texto de la propuesta de ley admite que «algunas de las provincias de Castilla y León son las que más han sufrido este proceso de despoblación, como Zamora que ha pasado de 227.994 habitantes en 1982 a 166.927 en 2023, por lo que ha perdido 61.067 vecinos en este periodo, un 26,78 % del total».
No es previsible que la ley salga adelante, y menos aún con todo su articulado intacto, pero el debate en las Cortes sí abre la puerta a la discusión sobre la necesidad de una legislación contra la despoblación en la comunidad, y lanza algunas ideas para construir un sistema que priorice, por norma, las inversiones en los lugares que más ven mermar su capital humano.