Las Aceñas de Gijón ya no son una ruina, sino una ventana abierta al patrimonio industrial y a la fuerza natural y paisajística del río Duero a su paso por el entorno de Zamora. Una inversión de casi medio millón de euros y la colaboración institucional tienen la culpa de este cambio de imagen cuyo resultado se ha presentado este miércoles en una comparecencia conjunta de los responsables de la Diputación y el Ayuntamiento, encabezados por sus dos líderes: Javier Faúndez y Francisco Guarido.
El mandatario provincial ha expresado su satisfacción por el arreglo de una infraestructura cuyo origen se remonta al siglo XV y que venía lastrada desde el siglo XX por el deterioro que causó un incendio. A partir de ahí vinieron la vandalización y el expolio de sus elementos, antes de esta corrección que ha servido para consolidar los elementos, limpiar, desbrozar y darle un aire nuevo a la zona.

Por su parte, Guarido ha hablado de «resultado espectacular» y ha recordado que este entorno llegó a aparecer en la Lista Roja del Patrimonio de Hispania Nostra antes de una intervención que se complementará en los próximos meses con la creación de una zona estancial en una parcela de hectárea y media adquirida por el Ayuntamiento.
Según el alcalde, ese va a ser una lugar «para venir y estar a gusto disfrutando del río Duero y de estas Aceñas de Gijón recién rehabilitadas». «Creo que va a ser uno de los lugares favoritos de la ciudad en el futuro», ha augurado Guarido, que ha incidido en el trabajo llevado a cabo para recuperar todas las aceñas de Zamora.
La creación se esa zona estancial tendrá un coste de 96.000 euros y se complementará con el arreglo del camino de acceso, que nace casi al pie del colegio Corazón de María. El paso de maquinaria pesada en los meses de la obra ha dejado muy dañada esta vía que tendrá que ser recuperada.
