Los usuarios del AVE de Zamora están cada vez más molestos con las decisiones y la gestión de Renfe. A la ausencia de tren madrugador y a los retrasos acumulados cada día se une ahora el nuevo recorte del operador ferroviario: una parada menos «sin mejora» para la ciudad, que sigue esperando que se cumplan sus demandas mientras ve cómo adelgaza el número de servicios a su disposición o cambia la frecuencia en los viajes de regreso de forma perjudicial, por ejemplo, para quienes tomaban el tren de las cuatro desde Madrid.
Todo este cúmulo de circunstancias tiene soliviantado un colectivo que se ha concentrado este martes bajo la lluvia para recalcar que «Zamora no puede aceptar el papel de territorio de paso». Unas 150 personas se han sumado a ese grito. Entre ellas, políticos de formaciones como el Partido Popular, Izquierda Unida, Vox o Zamora Sí.
Ante todos ellos – y también ante los medios – ha hablado el presidente de los usuarios, José Ramón Andrés, que, entre otras cosas, ha anunciado una movilización a la que está llamada toda la sociedad zamorana y que se celebrará el próximo 31 de mayo. La fecha elegida no es casual, porque coincide casi exactamente con el aniversario de la que tuvo lugar el pasado 1 de junio ante la estación ferroviaria de la capital.

Aquella movilización tenía como telón de fondo la supresión de paradas en Sanabria, pero los viajeros recurrentes entienden que la lógica de ahora es la misma que la de entonces: el abandono de Renfe a la provincia. «Saldremos porque ya no hay excusas. El servicio ha empeorado», ha advertido Andrés, que ha apuntado que la actuación de Renfe aquí «roza la vergüenza».
El propio presidente del colectivo ha dicho llevar años viajando y percibiendo un deterioro progresivo del servicio que amenaza con invalidar la forma de vida de las 150 personas que se desplazan de manera recurrente a la capital de España desde Zamora para trabajar. Andrés ha opinado que serían más si las políticas ferroviarias fuesen de otro modo, y ha puesto como ejemplo la evolución que ha seguido Valladolid merced a la puesta en servicio de más trenes para poder ir y venir a Madrid.
Mientras, Zamora sufre «la supresión de esta parada, la falta de un tren madrugador útil, los retrasos, los horarios mal planteados y la ausencia de una defensa política suficiente». A los representantes públicos, los usuarios les han pedido que empujen como les encomienda la ciudadanía; a los vecinos, que apoyen la causa común de la provincia en esta batalla.
Por lo pronto, los detalles de la movilización del 31 de mayo y otros asuntos se tratarán en una nueva sesión de la mesa del tren que, presumiblemente, se celebrará la semana que viene.
