“Con la demografía de la ciudad, con la oferta deportiva que hay, con las opciones de ocio que tienen los niños… Que con todo esto pase en Zamora se esté despertando esta pasión por el baloncesto es algo que nos deja sin palabras”. Quien habla es Rubén Pascual, encargado de la cantera del Club Baloncesto Zamora. Lo hace horas antes de participar, este sábado, en la jornada que cada temporada el club reserva a su base, a las antes decenas y ahora cientos de chavales que atestiguan que el basket vive el mejor momento de su historia en Zamora. Un buen momento que tiene un principal responsable, el CB Zamora, que de nuevo a vuelto a sacar pecho por el triunfo conseguido entre la chavalería de la provincia.
El año que se cerrará cuando empiece a asomar el verano, asegura Pascual, es el mejor de los últimos para la cantera. “Hemos tenido un gran incremento de equipos autonómicos. Empezamos teniendo uno, luego dos y ahora en algunas categorías hay equipos C, una cosa que para nosotros es una barbaridad». Y es que la cantera ha crecido en los últimos años en cantidad y ahora está ya en el siguiente proceso: el de crecer en calidad. «Nos sentimos muy orgullosos de esto», resume el encargado de cantera, que comanda un equipo del que forma parte un buen número de profesionales.

La clave ha sido, asegura Pascual, el «buen hacer» que se ha producido desde la dirección del club. «Cuando hablo con Saulo siempre decimos que es una mezcla de casualidad y causalidad», apunta. El buen momento del primer equipo ha dado ingresos y visibilidad de los que también se benefician las categorías inferiores. «Se ha profesionalizado mucho el club, cada vez somos más personas las que trabajamos con dedicación exclusiva al CB Zamora y eso ha generado un buen momento y un ambiente en el que la calidad acaba surgiendo», reafirma Pascual.
No hay prisa por lograr resultados, que van llegando. La cantera tiene cada vez a más jugadores en órbita federativa y entrenadores que están en la misma situación. «Vamos despacio pero siempre para adelante», reafirmaba el propio director de cantera cuando, en diciembre del año pasado, participaba en una entrevista con este periódico para hablar de estos mismos temas. «No tenemos prisa. Se ha visto en el primer equipo, cada año un paso más hasta que las cosas salen. En cantera es igual», explicaba el coordinador. «Vamos dando pasos y el club, la sociedad y los chavales de Zamora nos marcan el camino. Tenemos ambición, claro, bien entendida. Pero no nos marcamos un techo, eso es tocar puntos de frustración innecesarios. Nuestro techo es mañana», resumía Pascual, palabras que hoy siguen aplicando.

Todas estas cuestiones hacen que la jornada vivida en el Ángel Nieto sea, para los responsables de la cantera y del club, muy especial. «Nos llena de ilusión porque hay mucho, muchísimo trabajo detrás», apuntan desde la base del Club Baloncesto Zamora. «Es un momento para poner en valor a toda la gente que trabaja en esto, algunos profesionales y otros que se quitan tiempo de sus ratos libres para ayudar en el proyecto. Sin ellos no sería posible», concluye Pascual.

