Los ganaderos han pasado por el aro, pero no están dispuestos a guardar silencio. La “lucha desigual” que se ha librado durante las últimas semanas relativa al precio de la leche se ha saldado en Zamora a favor de la industria. Los productores de leche han firmado, “casi sin excepción” como aseguran desde el sector, contratos con las empresas distribuidoras que reflejan una merma en el precio de la leche de siete céntimos por litro como norma general. Un panorama “inasumible” para las explotaciones pero prácticamente obligado, y es que la medida de presión que planteaban los productores, reconocen ahora fuentes ganaderas, tenía “las patas muy cortas”. Se planteó dejar caducar los contratos para que las empresas se quedaran sin leche. “Lo que sucede es que la leche es muy perecedera. Ellos se quedaban sin leche, pero a nosotros se nos echaba a perder”, reconoce un ganadero sayagués en declaraciones a este periódico. Así pues, los contratos se han firmado.
“Estamos ante contratos ilegales, no sólo por el pacto de precios, sobre el que esperamos que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) declare nulos, sino porque no respeta la Ley de la Cadena Alimentaria y su exigencia de que no se destruya valor a lo largo de la cadena”, señalan los ganaderos, en este caso desde UPA Zamora. Los ganaderos aseguran que el Ministerio constata la actuación unilateral de la industria e insta a los productores a que negocien. Sin embargo “no se puede ignorar que estamos ante fuerzas muy desiguales, pues los ganaderos producen un producto perecedero y la industria es la que decide que si no firmas lo que tienes delante lo tienes que tirar”.
“La industria tiene que comprender”, continúan las mismas fuentes, que sin ganaderos no tendría razón de ser. “Tiene que imperar el sentido común. Tenemos que ser capaces de incorporar una modificación en los contratos para que se tenga en cuenta el incremento de los costes de producción por que si no estaríamos camino de la bancarrota”, asegura Roberto García, ganadero y miembro de UPA.
Muy duros se muestran desde el colectivo, desde donde aseguran que las industrias lácteas “están constituyendo prácticamente un nuevo cártel de la leche, al imponer de forma unilateral bajadas de precios a los ganaderos, en una lógica totalmente ajena al mercado”. Así de rotundo se muestra Roberto García. Y es que, recuerdan desde la cabaña ganadera sayaguesa, la “bajada de precios más fuerte de los últimos veinte años coincide con un incremento brutal de los costes de producción, como consecuencia de la guerra en Irán”.
El precio del combustible
De otro lado, COAG lamenta que el precio del gasóleo agrícola haya subido en lo que va de año un «95,63% impulsado, entre otras causas, por los efectos de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán». Según Coordinación Agraria, empresa de servicios de COAG para sus afiliados, asentada en Zamora, el último precio registrado, (jueves 9 de abril) es de 1,542€ por litro de gasóleo B». La propia sociedad afirma que el dato es perfectamente extrapolable a toda Castilla y León y ofrece otra cifra: desde el comienzo de la guerra de Irán el precio del gasóleo B se ha disparado un 60 por ciento.
