Entrando al Mercado de Abastos provisional por la puerta principal uno se encuentra a los hortelanos. En el primer puesto de la derecha está Gloria, que mira al cielo asintiendo cuando escucha la cuestión.
– «Venimos a hablar con ustedes para ver si ha subido todo tanto como parece»
– «Los tomates, mucho. Mucho, mucho».
En el puesto de Gloria Díaz el tomate raf, traído de un horticultor «de Morales del Vino», costaba este jueves 6,5 euros el kilo. «Una pasada», reconoce la encargada del puesto, pero los precios vienen aquí prácticamente marcados y los márgenes son cada vez más escasos. «Hay gente que viene y se enfada. Nosotros no nos estamos quedando nada, es el precio que nos piden para comprarlos, añadiendo un margen que es cada vez más escaso», argumenta la hortelana, que apunta que su marido pagó por esos mismos tomates más de cinco euros el kilo. Este mismo producto, asegura Gloria, arrancó la semana a 3,8 euros el kilo. La subida, reconoce, asusta. Los de otra variedad, algo más barata, han pasado de los tres euros el kilo de principios de semana a cinco y medio. Va el tomate camino de convertirse en un producto de lujo.
Y es que las subidas se concentran en este producto en concreto, que es del que todo el mundo habla en el mercado. Otras verduras y hortalizas están más o menos estables, los pimientos han subido «muy poco», las lechugas están igual que hace unos días, las cebollas no se han movido. Pero el tomate… el tomate es otra historia. «Y nos han dicho que posiblemente siga subiendo. Si no para a lo mejor hay que dejar de traer, porque la gente llega hasta donde llega», concluye Gloria.

En la Frutería La Huerta atiende Benito Manuel, que apunta también a un encarecimiento del precio del tomate, señala a los pimientos y asegura que la fruta, de momento, se contiene. Aquí auguran que el precio acabará por bajar en las próximas semanas, cuando se incorpore al mercado ya de forma más importante el tomate producido en Zamora. Más producción es igual a precios más bajos, razona este tendero. «Como pasa ahora con la fresa, que ha bajado de precio porque estamos en el centro de la campaña», ilustra. Para Benito, el encarecimiento de los costes de producción no explica todo el encarecimiento que las distribuidoras están aplicando a los tenderos y a los consumidores. «Esto son excusas. Ahora sube el gasoil y sube todo, pero cuando baje el gasoil los tomates ya no bajan. Ya se quedan donde están, o bajan muy despacio. Cuando hay una crisis de esta hay gente que nunca pierde y otros que pagamos la fiesta», lamenta.

En otros productos las subidas, de momento, se mantienen. En el pescado, aseguran tras el mostrador de los Hermanos Vega, se ha notado de momento poco. «En el producto que trabajamos nosotros, de momento, no hay subidas, pero es cierto que ya venía desde más arriba». El lamento es el de todos los tenderos: «De momento lo soportamos, pero acabará llegando». En la carnicería de Manuel Serrano e Hijos, contigua a la pescadería, también aseguran que, de momento, tiran. «Ha subido algo y lo hemos asumido nosotros. Pero eso tiene el recorrido que tiene, si las cosas siguen así, seguramente terminemos subiendo los precios» lo que venga a marcar la industria. «No queremos que pase, pero no depende de nosotros», concluyen.

Lo que dice la OCU
La cesta de la compra marca su máximo de los últimos años con un importe de 320 euros al mes. Solo en lo que va del mes de marzo, los productos de la cesta han subido un 1,53% con respecto a febrero y la tendencia se puede mantener. Las mayores subidas se notan en la carne y, sobre todo, en las frutas y verduras que han reflejado de inmediato la subida de los fertilizantes. Por grupos de alimentos, las frutas y verduras, con una subida del 5,78% en solo 20 días, son las principales protagonistas de la subida. Respecto al verano de 2024, el incremento es del 14,67%, asegura la OCU, que selecciona un grupo de 100 productos comunes en todos los hogares para analizar la subida de precios.
