La Policía Local de Benavente ha denunciado a los dueños de varios perros por las molestias «continuadas» que causaban los ladridos de los canes a los vecinos del entorno y por la reacción que tuvieron los propietarios de los animales cuando los agentes acudieron a sus domicilios a informarles de la situación: los trabajadores municipales recibieron insultos y salivazos.
Los hechos ocurrieron después de que los agentes comprobasen directamente la existencia de los hechos denunciados. Es decir, los ladridos molestos. Seguidamente, al tratar de contactar con las personas residentes en la vivienda al objeto de informarles de la incidencia y requerir su colaboración, se produjo una reacción hostil.
Durante la intervención, uno de los moradores profirió insultos y escupió a los agentes. Asimismo, los residentes manifestaron su indiferencia ante a las quejas vecinales. Como resultado de lo ocurrido, se les informó de que se procedería a la tramitación de la correspondiente denuncia por los hechos observados.
La Policía Local ha recordado la importancia de preservar las normas básicas de convivencia ciudadana, así como de mantener una actitud de respeto hacia la actuación de los agentes en el ejercicio de sus funciones.
