Seis personas han desaparecido en la provincia, todas en el medio rural, en lo que va de año, todas ellas localizadas con vida. Estos son los resultados en esta materia presentados por la Comandancia de la Guardia Civil de Zamora en el marco del V Congreso sobre Desapariciones Involuntarias, que durante estos días se llevará a cabo en Zamora y que ha convertido ya en referente en la materia. Durante el año pasado se produjeron 15 desapariciones, de personas que también fueron encontradas, a las que hay que sumar dos personas más con intenciones autolíticas que acabaron por suicidarse. Zamora concentra, según los datos dados hoy por la Guardia Civil, buena parte de las 37 desapariciones involuntarias registradas en Castilla y León.
Y es que la provincia tiene muchas peculiaridades que hacen que se encuentre entre las más propensas para que se produzcan desapariciones involuntarias. La provincia tiene poca población, una vecindad con una edad media elevada y un paisaje en el que, si una persona desaparece, se hace más difícil encontrarla en buenas condiciones. Pese a todo los resultados son buenos, en parte debido a la mentalidad cada vez más extendida entre la población de que es necesario avisar «cuanto antes» una vez se detecta la desaparición. Algo que, por ejemplo, no sucedió este lunes, cuando un hombre desapareció en Limianos, en Sanabria, y los hijos comenzaron la búsqueda por su cuenta sin avisar a la Guardia Civil. Eso retrasó la puesta en marcha del dispositivo y, seguramente, la localización del hombre, que apareció felizmente en buen estado.

En la inauguración del congreso ha estado presente el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, que ha subrayado la labor de la Guardia Civil en la búsqueda de desaparecidos. Sen ha abogado por reforzar jornadas como las celebradas hoy en Zamora para «trabajar en mejorar los protocolos» y «concienciar a la sociedad» de que es «importantísimo que ponga en conocimiento los hechos» en el menor tiempo posible.

