Si quedaba alguna sospecha de que en Zamora había un procurador en juego, y de que ese procurador puede ser clave a la hora de configurar mayorías en las Cortes de Castilla y León, los acontecimientos de la campaña electoral han acabado por despejarla. Las tres opciones políticas con opciones de representación en la provincia han mostrado durante las últimas dos semanas que Zamora juega un papel clave en los comicios de este domingo, un papel en el que es fundamental el voto de fuera de la capital. Solo así puede explicarse que los tres principales partidos de cara a las elecciones, PP, PSOE y Vox, hayan centrado en la provincia la mayor parte de su esfuerzo durante las últimas jornadas. Toro, y sobre todo Benavente, serán decisivas este domingo.
Por lo que refiere al PP, durante la campaña electoral han sido dos las visitas del candidato Alfonso Fernández Mañueco a la provincia. Una se produjo el lunes 2 de marzo, en un acto en el Colegio Universitario copado por simpatizantes y afiliados del PP. Una semana después, el día 9, Mañueco repetía fórmula en Toro. Carlos Martínez, candidato a la presidencia del PSOE, ha visitado Zamora hasta en tres ocasiones durante las últimas semanas: lo hizo el primer domingo de campaña en la capital, el lunes siguiente en Benavente y el 11 de marzo en Toro. Carlos Pollán solo estuvo en Zamora el sábado 7 de marzo, cuando acompañó a Santiago Abascal en Toro.
Mencionar a Abascal es obligado porque el presidente de Vox ha sido, de lejos, el líder político que más ha visitado Zamora durante las últimas semanas. Unos días antes de arrancar la campaña ya pasó por la capital. Después visitó Toro y Benavente, mostrando que estas dos localidades se antojan fundamentales a la hora de dirimir el resultado de las elecciones del domingo. Y mostrando, además, que en Vox se ven con fuerza para conseguir el segundo procurador por Zamora, lo que sería un resultado que ni Podemos ni Ciudadanos soñaron siquiera con lograr en sus mejores tiempos.
La ultraderecha se ve con fuerza y ha llenado de forma reiterada los actos en los que ha participado su líder, gran activo electoral para unas elecciones a las que no se presenta. Ni el candidato Carlos Pollán ni la cabeza de lista por Zamora, Marisa Calvo, levantan pasiones, pero Abascal ha demostrado que se sobra para llenar el aforo de unos actos en los que las alusiones a la política autonómica han sido pocas y en los que las críticas contra el bipartidismo han sido bastantes.

Salvo Abascal, la presencia de líderes nacionales ha sido escasa. Llamativa ha resultado en el PSOE, máxime porque es el partido que ostenta el Gobierno de España y el peregrinaje de ministros por los territorios electorales ha sido la tónica dominante hasta hace no tanto. En esta ocasión, Moncloa no se ha dejado ver en exceso por la provincia más allá de la presencia de la portavoz del Gobierno y ministra de Seguridad Social, Elma Saiz, que participó en un acto para militantes en el primer día de campaña. También acudió a Zamora Patxi López como figura nacional destacada, así como Emiliano García-Page, imagen de la disidencia socialista a Pedro Sánchez. Incluso en el propio partido reconocen que «significarse con el PSOE» en provincias como esta es ahora complicado, lo que puede explicar el perfil bajo que ha seguido Madrid en los últimos días. Lo que es cierto es que los actos del PSOE de Zamora, con la excepción de la comida-mitin del primer fin de semana, han sido de perfil bajo: reuniones con colectivos sociales, visitas a algunos puntos de la provincia… Y ningún acto que pueda considerarse de verdad como «abierto al público». El PSOE se conformaría con tres procuradores.

Lo mismo sucede con el PP, que ha programado sus actos principales al abrigo de recintos cerrados donde el «aparato» del partido hace su trabajo para que no queden butacas vacías. La ausencia de líderes nacionales también ha sido notoria durante la campaña, que ha caído en exclusiva sobre los hombros de Leticia García, presente muchos días en la calle de Santa Clara y en reuniones con colectivos. Campaña, también, sin gran ruido para un partido que aspira a los cuatro procuradores. Una de las tres formaciones, PP, PSOE o Vox, verá su objetivo incumplido.

Los minoritarios, lejos del foco
Por lo que refiere al resto de formaciones, todas han restringido su campaña a actos pequeños (algún mitin IU y Ahora Decide), a ruedas de prensa de escasa repercusión y a intentar colocar, muchas veces sin éxito, ciertos temas en el debate público. Llama la atención UPL, que según las encuestas será cuarta fuerza y que cierra unas semanas en las que el partido ha estado prácticamente desaparecido. Algún cartel, alguna mesa informativa, alguna nota remitida a los medios… y poco más. Más se ha movido Izquierda Unida, que ha convocado varios actos siempre en defensa de los servicios públicos, así como Ahora Decide, que ha celebrado también reuniones de perfil bajo con colectivos locales para intentar que las reivindicaciones más locales tomaran fuerza. Mención aparte merece también la visita del líder de Se Acabó La Fiesta, Alvise Pérez, que reunió a un puñado de simpatizantes en Santa Clara para promulgar su mensaje populista. También pasó por Zamora, con más pena que gloria, Silvia Clemente para tratar de buscar el voto para Nueve. Ninguna de estas opciones conseguirá representación.

Otra ausencia llamativa, más que nada porque es zamorano, es la de Miguel Ángel Llamas, que ha centrado su campaña en los lugares en los que Podemos aún conserva la esperanza (escasa) de obtener representación. El partido morado ha estado desaparecido durante las últimas semanas y muestra que carece de estructura en Zamora, así como de ambición por mejorar sus cada vez peores resultados electorales. Ciudadanos no ha comparecido, como tampoco Prepal, que este año ni siquiera ha intentado rascar algún voto con mesas electorales. Las formaciones como Por un Mundo Más Justo, Pacma, Soberanía Alimentaria, Partido Castellano o Escaños en Blanco directamente no merecen ser tenidas en cuenta.
Con este panorama, a falta de las últimas horas, acaba la campaña electoral en Zamora. Tiempo ahora para la anacrónica jornada de reflexión y para acudir, el que encuentre algo que le convenza, el domingo a las urnas. Será entonces cuando se resuelva la incógnita sobre quien recibe ese séptimo procurador que ha centrado la disputa de los grandes partidos.
