Pinta a final de temporada sin grandes emociones en el Caja Rural-CB Zamora. La visita de Estudiantes al Ángel Nieto, que presentó unas gradas menos nutridas de lo esperado (era martes, sí, pero era Estudiantes) se saldó sin sorpresa. Victoria visitante (75-86) en un partido marcado por el acierto del conjunto colegial en el primer tiempo, que vino seguido de un amago de reacción (de estar a veinte puntos los de Saulo Hernández consiguieron situarse por debajo de los diez) y una desconexión posterior. Fueron 11 puntos de ventaja como pudieron ser más, la verdad, y eso que Estudiantes llegó con muchísimas bajas.
Tiene el equipo ciertos fallos contra los que es difícil remar. En todos los partidos hay algunas bandejas fáciles que se salen, rebotes que están cogidos y se escapan de las manos, contragolpes aparentemente fáciles que se quedan por el camino. Se pierden puntos así y los contrarios, claro, lo aprovechan. Se suma que el equipo quiere jugar rápido y acaba siendo precipitado. Si a eso se suman ayer la autoexpulsión del hombre que en teoría debe liderar al equipo, Ty Roberts, y el más que flojo partido de otros compañeros como Thrastarson, el resultado solo puede ser el que fue. Colby Rogers y Álvaro Martínez, que ha dado un paso adelante en los últimos encuentros, sostuvieron al equipo.
Y es que la sensación es que Estudiantes jugó como quiso este martes en el Ángel Nieto. Nunca dieron los madrileños sensación de sentirse angustiados por el resultado, ni de hacer un especial esfuerzo para distanciarse en el marcador. Si a esto se suman los destellos de jugadores como Jayson Granger, al que esta categoría se le queda pequeña, la cosa no tiene otra que acabar como acabó.
El CB Zamora acaba la jornada en undécima posición en la tabla, a dos partidos de un playoff que hoy por hoy parece complicado y cuatro por encima de unos puestos de descenso que, a esta fecha, tampoco amenazan. Puede parecer poco, pero no lo es. El año pasado se sufrió hasta las últimas jornadas y estar tranquilo a estas alturas de la temporada solo puede interpretarse como lo que es, un paso adelante en la evolución del club. Viene ahora jornada de descanso y después Menorca visitará Zamora. Buen momento ese para matar dos pájaros de un tiro: retomar la senda de la victoria y acercarse a un equipo de arriba. Veremos.
