Hay jaleo de buena mañana en la zona de exposiciones de la Alhóndiga. En un lado de la sala, un muchacho se sube a una escalera para colocar una fotografía; al otro, dos compañeras observan un par de paneles y comentan si vale la pena cambiar algo; más allá, algunas alumnas se afanan en poner las letras que dan título a la muestra que se va a inaugurar este martes. El nombre de la propuesta se lee así: «Sin Solución». Aunque las eses se sustituyen por interrogantes para reforzar la idea. La temática se construye en base al Día Internacional de la Mujer, y los autores son los alumnos y alumnas de los ciclos de imagen de La Vaguada. Ya es un clásico. Son 16 ediciones.
Como cada año, la exposición es el resultado de un trabajo desarrollado durante meses por el alumnado de estos ciclos, que recibe el encargo de generar un proyecto expositivo real para su puesta de largo en torno al 8 de marzo. Las propuestas empiezan a asomar a finales del primer curso y se asientan ya en el otoño del segundo año académico, varios meses antes de la inauguración. «Muchas ideas se van gestando y luego cambian de forma», explica una de las estudiantes que ha ideado la muestra de 2026. Su nombre es Sofía Vega y, junto a su compañera Selene Miguel, se encarga de contar qué es lo que va a encontrarse el público en la Alhóndiga.

Las dos mujeres cuentan que, antes de plasmar sus ideas en imágenes, analizaron de qué manera podían llegar al público con un tema que, en ocasiones, cuesta trasladar: «Tú ves una exposición de igualdad y dices: esto es lo mismo de siempre», advierte Vega. Por eso, buscaron un giro, trataron de huir de los clichés y decidieron comunicarse directamente con el espectador. De esa reflexión salieron las dos series fotográficas que, en ese instante, se están colocando sobre las paredes de la Alhóndiga.
La primera constituye la puesta de largo del «Hiper Viole(n)ta», un supermercado ficticio que las dos alumnas han creado, junto a su compañero John Bedoya, con productos de supervivencia contra el machismo: «La mayoría es para usar en la calle, fuera de casa», apunta Miguel. Los asistentes a la muestra se encontrarán allí con paneles de artículos y precios entre los que se incluyen cascos antipiropos, un spray antimachitos, un perfume antibabosos o una «pamela no más roces».

«Nos inspiramos en la publicidad del siglo XX y subrayamos que las problemáticas machistas no son algo de antes, sino que continúan ahora», explica Vega, que aclara que algunos productos de este «Hiper Viole(n)ta)» son más cotidianos y otros tienen «un poco más de fantasía». Casi todos los artículos aparecen con «precios desorbitados», salvo el único pensado para el hombre: una mascarilla amable que «traduce las palabras de ira o de falta de gestión emocional».
Ese primer panel del supermercado incluye un juego interactivo para que los asistentes a la muestra no sean meros espectadores, sino que se impliquen en la exposición. «Es un juego de la infancia: una mariquita en formato gigante», indican las alumnas, que señalan igualmente que esta parte dispondrá de un folleto explicativo que incluirá un solucionario para el juego. «Esta parte, la otra y el resto del proyecto es todo satírico», recalca Vega.
Por eso, el segundo panel creado por el alumnado, el de las pizarras, busca apelar a la ironía para llegar al público. En una de ellas, por ejemplo, aparece un hombre tras la siguiente frase escrita en tiza: «No me crece un par de tetas por hacerme unas croquetas». Por ahí va la cosa: «Son hombres que no presumen de ser funcionales. Esa debería ser la norma y no la excepción», recalca Vega que, como Miguel, se ha encargado de la parte de fotografía.

Los cortos
Pero en la muestra de la Alhóndiga también hay parte audiovisual. En concreto, tres cortos. El primero de ellos, se llama «Súper hombre», y va de la «incompetencia estratégica que utilizan algunos hombres y que se disfraza de ignorancia». Véase aquí cualquier dejación de funciones en perjuicio de su compañera de vida por una supuesta falta de capacidad para la tarea. El segundo lleva por título «Silencio cómplice», y versa sobre los límites en una conversación machista. El último se mezcla con una parte de la exposición fotográfica, pues se trata de una teletienda del supermercado anterior.
Los vídeos, realizados por Alberto Santos, Candela Martín, Carmelo Laperal, Carlos Domínguez, Carlos Méndez, Laura Peral y Samuel Martín, completan un proyecto expositivo que se podrá ver al completo en la Alhóndiga hasta el próximo 20 de marzo. El título de «Sin Solución» con los interrogantes en lugar de las eses pretende señalar que el cambio es posible, pero que «no se ataca». Dieciséis ediciones después, la muestra sobre igualdad de oportunidades y violencia de género en jóvenes de La Vaguada sigue teniendo sentido.
