Las encuestas no dan ninguna opción de entrar en las Cortes de Castilla y León a Se Acabó la Fiesta (SALF), pero aún así su líder, Alvise Pérez, está moviéndose por las provincias durante esta campaña para tratar de expandir su discurso populista y rascar los votos del descontento. Una parada en su ruta de este lunes ha sido Zamora. En concreto, la plaza de la Constitución, donde el también eurodiputado ha reunido a varias decenas de personas para lanzar muchos mensajes contra «la casta» política. Básicamente eso.
Y es que propuestas no ha habido muchas. Conviene recordar que SALF colgó un «contrato» programático para Castilla y León en su web en el que aparecían más de diez referencias a Aragón, el lugar donde se habían celebrado las últimas elecciones autonómicas. El documento se había tocado poco hasta en los gentilicios.

Partiendo de eso, pero también de los casi 2.400 votos que SALF consiguió en Zamora en las elecciones europeas, Alvise, que fue asesor de Ciudadanos en la Comunidad Valenciana, ha defendido que la política la hagan «las personas normales y que han cotizado fuera», y ha reivindicado la importancia del «orden y la vecindad».
«Nosotros hemos nacido amando a nuestra familia y a nuestro municipio, y las ideologías lo único que han hecho es dividirnos. Estoy cansado de estar cabreado. Todos somos españoles y tendríamos que entendernos entre nosotros, por encima del odio», ha indicado Alvise, que apenas ha entrado en las propuestas para sugerir que España se gestione «como lo haría un empresario de éxito».
«Las ideologías son para los paletos o para tontos», ha insistido Alvise, que ha acabado charlando un rato con los asistentes tras meterse con «los tontos, los golfos, los Óscar Puente o los Ábalos». «Me dicen: Alvise no tiene un programa electoral. Pero para qué, si es papel mojado», se ha preguntado el protagonista del acto antes de despedirse con otra frase que no casa con su propia actividad: «Los políticos hablan un idioma que yo personalmente no entiendo».

