La ofensiva legal del exjefe de Basuras del Ayuntamiento de Zamora contra los responsables del Consistorio, iniciada después de que los juzgados desestimaran la causa penal contra él por el supuesto desfalco de nueve millones de euros (lo que derivó en el inicio de causa civil) ha llevado al exfuncionario a denunciar al Ayuntamiento de Zamora por cuestiones de las que él mismo era responsable. A finales del año pasado el exjefe de Basuras, de iniciales A. G. D., denunciaba ante el juzgado el posible incumplimiento de los derechos de las personas con discapacidad al considerar que los contenedores de Zamora no eran accesibles.
No ha tardado la Fiscalía en proceder al archivo de la causa, que fundamenta sobre varias cuestiones según el decreto al que ha tenido acceso este periódico. En la cuestión, que se quería cursar por la vía penal, ha llegado a intervenir la Policía Nacional, que determina, tras mantener una entrevista con el gestor de la empresa adjudicataria, que los certificados de los contenedores demuestran que cuentan con las características necesarias para hacerlos accesibles. Pero la fiscal va más allá y asegura que la Concejalía responsable también manifiesta que los contenedores cumplen con las características del pliego y recuerda al denunciante que fue él mismo el que redactó el documento de prescripciones técnicas, pues era el responsable del servicio cuando este documento vio la luz. En caso de haber existido alguna responsabilidad por unos contenedores supuestamente no accesibles para personas con discapacidad, habría cabido la posibilidad de que el denunciante tuviera cierta responsabilidad en los hechos.

«Esta persona está disparando contra todo el Ayuntamiento por este tema sin ningún fundamento», asegura el alcalde de Zamora, Francisco Guarido, preguntado por esta cuestión. «En este caso, la paradoja es que los contenedores se ajustan a un pliego de condiciones cuyo máximo responsable era él», apunta el regidor, que considera constatado que «hay afán de venganza» en la sucesión de denuncias presentadas por el exjefe de Basuras.
La cuestión, cabe recordar, viene de atrás. Para poner en contexto la historia hay que recordar que, entre los años 2011 y 2022, el Ayuntamiento de Zamora pagó a Zamora Limpia, según el informe de la viceinterventora, 9,7 millones de euros que no deberían haber salido de las arcas municipales. Buena parte de esta cantidad, unos siete millones de euros, obedecerían al pago de amortización de unos vehículos que, pagados durante una década, ya eran propiedad del Ayuntamiento.
Todas las facturas fueron originalmente firmadas por el exjefe de Basuras, A. G. D. Sobre él pesaba una demanda penal que el juzgado archivó, cuestión que ha motivado una denuncia posterior del exfuncionario contra el alcalde, el secretario municipal y la viceinterventora del Ayuntamiento. «Es una denuncia temeraria, falsa, que tiene como único fin desprestigiarme, a mí y a mi acción política», apuntó en su día el alcalde de la ciudad, que señaló «la incapacidad total y absoluta del trabajador municipal que no supo responder a su trabajo», ni a la hora de redactar unos nuevos pliegos para sacar a licitación un nuevo contrato ni a la hora de controlar el pago de facturas.
La denuncia que ahora se está dirimiendo acusa a Guarido y a los funcionarios municipales de prevaricación administrativa y malversación porque sus firmas aparecen también en las facturas abonadas de forma supuestamente indebida a Zamora Limpia. Una mera formalidad, explica el alcalde, «porque si el responsable del contrato», que era el funcionario, «determina que está todo bien», las firmas posteriores se estampan fiándose de la legalidad y corrección de la primera.
El caso, estas son las últimas novedades, vivirá un nuevo episodio en abril. Ahora el denunciante asegura que él, personal laboral y no funcionario, no debería haber tenido atribuciones para rubricar el pago de las facturas, algo que el alcalde califica de «absurdo». «Él era el responsable del servicio, había un decreto que le hacía directamente responsable firmado por Antonio Vázquez», alcalde de Zamora cuando echó a andar el contrato.
Pero hay más. El ascenso del exjefe de Basuras en el Ayuntamiento se produjo en ocasiones a golpe de reclamaciones judiciales, reclamando las subidas de categoría por funciones que venía realizando de facto. La última subida de categoría llegó por esta vía en el año 2004 y, para lograrlo. A. G. D. alegó en los juzgados que realizaba tareas propias del grupo A y se definía como «jefe de servicio de recogida de residuos urbanos, limpieza viaria y educación medioambiental». En este juicio se le reconoció un aumento de categoría del que ahora, indica el alcalde, intenta renegar para no ser responsable de la firma de contratos mediante los cuales salieron de las arcas municipales más de nueve millones de euros que no deberían haberse pagado.
