El tren entre Zamora y Madrid tardará un poco más en llegar a su destino entre el 5 de mayo y el 15 de julio. Así lo marca la propia web de Renfe, que cambia las horas de llegada de los servicios programados para esos días, cuyos billetes ya se pueden adquirir. La demora será ligera, de apenas siete minutos por trayecto, pero los usuarios recurrentes la ven como «otro palo en las ruedas» en un contexto de retrasos habituales y de demandas de un tren madrugador que les permita llegar a la capital de España con más margen.
Las fuentes de Renfe consultadas por este medio explican que «está previsto que Adif inicie unas obras en la infraestructura que motivan ese cambio horario». El operador ferroviario aclara que «se trata de una modificación temporal», motivada por esos «trabajos de mejora».
De este modo, el primer tren de la mañana, que ahora – siempre y cuando no haya retrasos sobrevenidos – llega a Madrid a las 8.49, se plantará en la urbe a las 8.56 entre el 5 de mayo y el 15 de julio. Ese mismo retraso de siete minutos aparece en los horarios para las siguientes frecuencias del día. Los usuarios recuerdan que, hasta junio de 2025, la hora de llegada oficial era las 8.45, por lo que se siguen acumulando minutos que dificultan, por ejemplo, llegar a los enlaces con los cercanías.
Más allá de eso, la noticia de las obras que condicionarán el tráfico ferroviario llega en un contexto de quejas generalizadas por parte de los usuarios, que mantienen su intención de trasladar sus demandas a la Subdelegación del Gobierno y de protestar por una situación que está poniendo en riesgo, según ellos mismos apuntan, sus puestos de trabajo en Madrid. La falta de puntualidad de los trenes ha provocado ya «llamadas de atención» para algunas de las personas que se desplazan a diario para trabajar.
La gran demanda de los usuarios sigue siendo la puesta en marcha de un servicio madrugador que permita llegar a Madrid a una hora más temprana. Eso, por la parte de Zamora. En lo tocante a Sanabria, afectada también por las demoras que provocarán las obras, la expectativa es que pronto haya una solución, o al menos un movimiento por parte del operador ferroviario, para compensar la pérdida de frecuencias de hace ya nueve meses.
