Alfonso Fernández Mañueco empezó recordando que hay quince días por delante «para ir a cada rincón» en busca de apoyos y terminó alentando a los suyos para «entrar a matar con el voto en las urnas». Al fin y al cabo, los mítines son para movilizar, y eso es lo que pretendió el candidato del Partido Popular a la presidencia de la Junta de Castilla y León con los afiliados y militantes que se dieron cita este lunes en el remozado paraninfo del Colegio Universitario de Zamora. El PP aspira a gobernar en solitario o, más bien, a tener más peso en futuras negociaciones. Y eso pasa por pelear cada papeleta.
Así lo entiende Mañueco, que remarcó que esta campaña previa al 15 de marzo no está pensada para hacer «turismo electoral», sino para «ir a por la victoria». También lo trasladaron antes el presidente del PP de Zamora, José María Barrios, y la cabeza de lista de los populares por la provincia, Leticia García. Ambos cerraron filas con el líder, que insistió en la gestión, mandó mensajes a los rivales de los dos flancos – el de Vox y el del «sanchismo» – y prometió futuro «y resultados».

Para eso, Mañueco se encargó de remarcar que el PP no es nuevo en esto. Lejos de esconder los casi 40 años de Gobierno ininterrumpido de los suyos en la comunidad, el candidato apostó por reivindicarlos: «Eso es una medalla. Formamos parte de la historia de esta tierra con letras de oro», opinó el dirigente popular, que se lanzó a por los rivales desde su habitual búsqueda del tono moderado: «Hay quienes creen que hay que gritar para ser distintos; nosotros no necesitamos levantar la voz para tener autoridad», defendió.
«Sintamos orgullo», repitió Mañueco, que tiró de una de las ideas estrella de la campaña del PP: la de convertir a la comunidad en una de las tres mejores de España en cada capítulo. Para eso, «gestión», volvió a clamar el candidato, que deslizó que la política «no es un reallity». «Otros la hacen con un micrófono y cuatro titulares», volvió a golpear el mandatario salmantino, que alternó propuestas con dardos.
También interactuó con el público, que terminó coreando el lema «Aquí, certezas» que usa el Partido Popular para subrayar la idea de Mañueco. «Nos quedaremos a trabajar toda la legislatura. No somos como otros que se bajan del barco», advirtió también el candidato a la reelección, en clara referencia al abandono de Vox del Ejecutivo de coalición en el año 2024. «Si llegamos a acuerdos, los vamos a cumplir y los vamos a hacer cumplir», añadió más tarde.
Las propuestas y Juan del Canto
Ya en el capítulo de las propuestas, el aspirante del PP, que eludió el espinoso asunto de los incendios, habló de la matrícula gratuita para el primer curso universitario, del dinero para el carné de conducir de los jóvenes, de los 300 euros para «compensar» las subidas estatales en las cuotas de los autónomos, del impulso al Campus Viriato o de la idea de seguir con el modelo de la tarjeta BusCyL para «comunicar mejor las localidades». Mañueco también mencionó «la construcción de la mejor residencia para mayores de España» en Zamora capital y citó varias veces a Juan del Canto, el número cuatro de la candidatura del PP en la provincia.

A quien fuera el alcalde más joven de España en 2019, y que aún sigue al frente del Ayuntamiento de Villalazán, el PP lo reconoce como un hombre capaz de llegar a la gente con el discurso de la defensa de las tradiciones del medio rural, incluidos, por ejemplo, los festejos taurinos o los galgos. Su presencia en la lista se puede interpretar como la búsqueda de un dique contra Vox. Del Canto también aparece como símbolo de lo que sería un éxito para los populares en la circunscripción: si él sale, como número cuatro, la campaña del PP habrá cumplido su objetivo más ambicioso.
A partir de ahí, Mañueco citó algunas medidas fiscales, recordó la apuesta por el polígono de Monfarracinos, habló de la construcción de 250 viviendas para alquiler o venta bonificada en la provincia y aseguró que Zamora contará con su propio helicóptero medicalizado «antes de verano». «Nosotros hemos dado siempre la cara», remachó el aspirante del PP, que demandó «una gran marea» para respaldar su «proyecto frente al vacío».
