Los vecinos de Villalverde han promovido la presentación de una denuncia colectiva contra el ganadero del pueblo al que, desde hace meses, acusan de permitir el «descontrol» de sus vacas, de dejar que los animales se cuelen en propiedades privadas y de abandonar a su suerte los cadáveres de las reses en distintos parajes del término.
Según las fuentes consultadas, una docena de vecinos – más o menos, la mitad de la gente que vive en el pueblo – se sumó a la denuncia inicial ante la Guardia Civil, aunque la previsión es que se vayan implicando más ciudadanos de manera progresiva. Entre ellos, propietarios de la localidad que residen fuera y que podrían incorporarse próximamente.
De hecho, la previsión es que la denuncia se amplíe en Semana Santa y que este paso inicial sea solo «la semilla» de un movimiento que aspira a que las autoridades intervengan para frenar una problemática similar a la que sufren los vecinos de la cercana localidad de Molezuelas.
En paralelo, el Ayuntamiento de Justel, del que depende Villalverde, también ha movido ficha. En esta ocasión, con la publicación de un bando en el que recuerda que los titulares de las explotaciones «deben mantener a los animales en adecuadas condiciones de control, vigilancia y custodia».
«Las medidas necesarias»
En ese mismo documento, los responsables municipales recuerdan que «la presencia de ganado sin control efectivo en calles, plazas, carreteras o caminos puede dar lugar a la adopción de las medidas administrativas que procedan».
Por último, el bando reza lo siguiente: «En situaciones que supongan riesgo inmediato para personas o bienes, el Ayuntamiento podrá adoptar las medidas necesarias para garantizar la seguridad y la salubridad pública, sin perjuicio de la comunicación a las autoridades competentes».
