El PSOE de Zamora, concretamente su cabeza de lista en las elecciones del 15M, Iñaki Gómez, exige a la Junta que «no se resigne» ante la despoblación que sufre la provincia «como si de una plaga bíblica se tratara». Así, Gómez ha puesto sobre la mesa los datos demográficos de los últimos 35 años, en los que «España ha ganado 12 millones de habitantes mientras que Zamora, concretamente sus pueblos, han perdido 55.000. El 25% de la población de la provincia», ha asegurado el socialista.
Castilla y León, ha apuntado Gómez, «necesita un nuevo impulso an materia de ordenación del territorio y cohesión social» porque, «tras más de cuatro décadas de autonomía, la Comunidad sigue sin un modelo territorial plenamente desarrollado que responda a los desafíos actuales». La pérdida demográfica de Zamora, en particular, requiere, estima el PSOE, «de una planificación integral» para revertir la situación. «El territorio debe entenderse como un sistema interconectado, donde las políticas públicas actúen de manera coordinada y no aislada».
En este sentido, los socialistas han presentado este viernes un decálogo de propuestas sobre ordenación del territorio, entre las que destaca la reforma de la Ley de Ordenación del Territorio, que data de 1998. «Es necesario adaptar la normativa para trasladarla a los retos actuales», tales como «cambio climático, perspectiva de género, sostenibilidad, movilidad y cohesión rural». También plantean en el PSOE definir «un nuevo modelo territorial», el desarrollo de «instrumentos de participación real» y la garantía de servicios públicos de calidad» que estén a menos de 30 minutos de cualquier núcleo de población. Como punto destacado está también la definición de un «Plan Zamora» para identificar territorios clave en materia de sostenibilidad geográfica.
La ordenación del territorio, concluyen desde el PSOE, «debe convertirse en el eje estratégico del desarrollo equilibrado de Castilla y León, garantizado cohesión, servicios y oportunidades en todas las comarcas». Las medidas planteadas, insiste Gómez, «plantean un modelo sostenible, participativo y centrado en las personas, capaz de afrontar el reto demográfico con soluciones estructurales».
