Es pronto todavía para hablar del tiempo que hará, pero quedan ya menos de dos meses para que Zamora se interne en sus días de más bullicio del año, los de Semana Santa, y el sector hostelero empieza ahora a valorar si se cumplirán los buenos pronósticos que año tras año se lanzan y que, en las últimas ocasiones, no han acabado de culminar por culpa, sobre todo, de la lluvia. La Semana Santa de 2024 se caracterizó por la suspensión casi continua de procesiones y la del año pasado también dejó más de un susto, lo que se traduce en anulaciones de última hora para los hoteles. Este año, si el tiempo lo permite, los hoteles podrán quitarse la espinita de los dos últimos.
Así, a falta aún de muchas semanas para la Pasión, las noches de Miércoles, Jueves y Viernes Santo cuentan ya con casi toda la oferta hotelera de Zamora reservada. El noventa y cinco de las camas están ya ocupadas, según la información de varias web de viajes de Internet. Un porcentaje que está muy por encima del registrado en ciudades vecinas, algo que tampoco ha sucedido en los últimos años, cuando el grado de ocupación de Zamora estaba por debajo del de capitales de provincia cercanas. En Valladolid y en León, para esas tres mismas noches, están ocupadas el 72% de las habitaciones. En Salamanca las reservas están todavía por debajo del sesenta por ciento.
Y eso a pesar de que, en Zamora, reservar un hotel para estas fechas es evidentemente más costoso que hacerlo en cualquier otra época del año. La noche se paga en Zamora en los días centrales de la Semana Santa a una media de entre 150 y 300 euros, habiendo algunos alojamientos que piden cifras incluso por encima de esta última cantidad. Nada nuevo, habida cuenta de que esta es la época de más demanda del año para el sector.
Para el resto de días de la Semana Santa se registran también grados de ocupación elevados, sin llegar todavía a ese lleno aparente que ya existe para miércoles, jueves y viernes. Así, las noches del Lunes y del Martes Santo, cuando todavía no ha llegado a Zamora el grueso de los turistas y visitantes de la Semana Santa, registra ya un grado de ocupación de cerca del ochenta por ciento en la ciudad. De nuevo, datos muy elevados que hacen prever una buena Pasión en términos económicos para los negocios del ramo. Los precios de las habitaciones son algo más bajos que los analizados antes pero, aún así, son más altos que de habitual. En la ciudad, las noches del lunes y del martes, por habitación doble, se pagan a una media de entre 100 y 120 euros.
Más económicas aún son las habitaciones dobles para el fin de semana del Domingo de Ramos. Entre 90 y 100 euros cuesta cada habitación para dos personas, ello a pesar de que los hoteles empiezan ya a registrar un muy buen aspecto para este fin de semana, que en los últimos años ha supuesto un «pinchazo» para el sector, con niveles de reservas realmente bajos. El 75% de las estancias están reservadas antes incluso del inicio de la cuaresma. La comparativa con las ciudades cercanas es también beneficiosa para Zamora. Ni en León, ni en Valladolid ni en Salamanca se alcanzan de momento grados de ocupación semejantes a los que ya se registran en Zamora a partir del Sábado de Pasión.
Las esperanzas ahora se centran en que la meteorología no cause estragos. Las habitaciones están reservadas, pero muchos turistas se cubren las espaldas, máxime en estas fechas (donde las celebraciones en la calle son fundamentales, por lo que es necesario el buen tiempo), y reservan habitaciones con opción a cancelación si las cosas no van como se prevén. En 2024, alrededor de la mitad de los visitantes que tenían habitación reservada la cancelaron entre el Lunes y el Miércoles Santo por las nefastas previsiones del tiempo, lo que dejó cuantiosas pérdidas en los hoteles. Una situación que, este año, el sector confía en no repetir.
