Molezuelas de la Carballeda intenta resolver, con los medios que tiene, el conflicto ya enquistado con el ganadero «okupa», cuyas vacas pastan por terrenos comunales, por otros privados y que se pasean a su antojo por las carreteras e incluso por el pueblo. Fruto de esta intención el pueblo ha recibido este miércoles la visita del subdelegado del Gobierno en Zamora, Ángel Blanco, y de responsables de la Guardia Civil, que han reconocido sobre el terreno la situación causada y han informado a los responsables municipales, con su alcalde a la cabeza, sobre el estado de las denuncias presentadas.
Según Alexandre Bertín Satue, regidor municipal, la Guardia Civil ha asegurado que las denuncias presentadas por más de una veintena de vecinos «siguen su trámite» y ha pedido «confianza» en el buen fin del procedimiento. «Nos han dicho que, aunque no se vean avances desde fuera, los trámites van avanzando», asegura Bertín Satue en declaraciones a este periódico.
Lo que sucede es que, en el pueblo, el vecindario empieza a perder la paciencia por esta situación. Señalan a la Junta, concretamente a la Consejería de Agricultura, que son «los que han abierto la veda para que ganaderos como este señor puedan poner a su ganado a pastar en los pueblos». Las vacas, insisten desde el Ayuntamiento, andan «libres», a su antojo. «Puedes ir andando por la plaza y te encuentras al toro», lamenta el alcalde, consciente de que los procedimientos avanzan. En el pueblo piden algo más de premura. «El ganadero denunciado recurre constantemente y alarga los plazos. Nos dicen que va a llegar a un callejón sin salida, pero la realidad es que la situación es la misma» desde hace meses, lamenta el alcalde.
La Guardia Civil ha informado, siempre según la versión del alcalde, que se ha comunicado con el ganadero «conflictivo», que habría trasladado «buenas palabras» a la Benemérita, buenas palabras que no se están traduciendo en hechos palpables en el pueblo. «La situación es insostenible y ya está afectando a la tranquilidad de las personas que vivimos aquí de continuo. Llevamos así un año y medio y tenemos que podamos estar hasta los cuatro».
