Quedan cinco semanas para las elecciones de Castilla y León. Tres, por tanto, para el inicio de la campaña. Pero hace tiempo que la maquinaria de los partidos está en movimiento. Por supuesto, la del Partido Popular, que se presenta a la cita con el objetivo primario de seguir al frente de la Junta y con la intención de redondearlo con un resultado que le permita gobernar en solitario. Es decir, que su líder, Alfonso Fernández Mañueco, pueda gestionar sin socios que le condicionen.
Para conseguir ese fin, los populares necesitan acercarse lo máximo posible a los 41 procuradores que marcan la mayoría absoluta, y consolidarse como el partido más votado por delante del PSOE y de Vox, sus dos grandes rivales en la batalla electoral. Como siempre, los asientos en las Cortes se reparten por circunscripciones, y la de Zamora otorga siete. En 2022, el PP obtuvo tres. Su idea es aspirar a otro más, aunque sus líderes eviten cuantificar las ambiciones: «Queremos el mejor resultado que nos permita gobernar en solitario», ha apuntado este sábado la número tres de la lista provincial, Isabel Blanco.
La actual vicepresidenta de la Junta ha sido una de las protagonistas de la presentación de la candidatura del PP de Zamora a las Cortes para los comicios del 15 de marzo. Blanco va de tres, pero esa posición es engañosa. No es la uno porque, como coordinadora de la campaña autonómica, se centrará en la comunidad. Y Mañueco quiere que los cabezas de lista tengan visibilidad en cada territorio. Tampoco es la dos, porque las listas cremallera obligatorias por ley se lo impiden. Ahí ha de ir un hombre. Pero su importancia dentro del cartel resulta evidente.
En realidad, Blanco y Leticia García, la uno por Zamora, son las grandes apuestas del PP provincial, que presenta al ingeniero y empresario benaventano José Luis Barrigón en el número dos, puesto claro de salida, y a Juan del Canto en el cuatro. Este último aspira a tener plaza en las Cortes si los populares mejoran el resultado de 2022. Para darle un empujón hacia delante, el presidente de la organización en Zamora, José María Barrios, le ha posicionado como amante de las tradiciones rurales: de la caza y de los toros.
En esa batalla, los populares aspiran a ganarle la partida a Vox, que amenaza con subir al segundo procurador por Zamora y dejar al PP con los tres que tiene. El resto de los candidatos, Ana Castaño, Santiago Moral y Ainhoa Aranguren, cumplen como aspirantes de distintos territorios y perfiles para buscar las papeletas rincón a rincón. Los populares tienen la red de afiliados y simpatizantes más tupida de la provincia. Ahí ven una ventaja.
«En la lista, tenemos juventud, experiencia y ganas de trabajar», ha advertido Leticia García, que ha enumerado la tarea llevada a cabo hasta ahora y que ha diferenciado al PP de otros que «rinden obediencia a sus jefes en Madrid». «Nosotros defenderemos con firmeza los intereses de los zamoranos», ha asegurado la ahora consejera de Industria, Comercio y Empleo.
Para Vox algún dardo y para el PSOE otros más directos de parte de Isabel Blanco, que ha seguido la estrategia de Mañueco de asociar la gestión del ministro vallisoletano Óscar Puente a la del PSOE de Castilla y León: «Nosotros somos trabajo frente al ruido, el abandono y el caos», ha remachado la zamorana. Le quedan cinco semanas para sumar apoyos a ese mensaje.
