Ahora Decide considera que los problemas que existen en los consultorios rurales de la provincia de Zamora son herencia del llamado Plan Aliste diseñado en su día por la que fuera consejera de Sanidad, Verónica Casado. Y aunque la responsable política perteneciese a Ciudadanos, culpan al Partido Popular de su desarrollo posterior.
«Cojamos como ejemplo los seis pueblos del municipio de Rabanales. Antes de la pandemia se pasaba consulta siempre una vez a la semana en los consultorios médicos de todos estos pueblos. Ahora, en la mitad de esos pueblos, como mucho, el médico aparece una o dos veces en el último año», aseveran desde Ahora Decide, al tiempo que apuntan que eso mismo ocurre en otros 47 núcleos de la provincia, con Monumenta (Sayago) como ejemplo paradigmático.
Volviendo al municipio de Rabanales, «los vecinos de Fradellos, Mellanes y Ufones se tienen que desplazar por sus propios medios a otros pueblos del municipio para ver a su médico de cabecera». «Nunca se habían visto desprendidos del servicio más importante para sus vidas y del que han disfrutado los últimos 50 años», ha recalcado la formación.
«Todo esto es consecuencia del Plan Aliste de recorte de servicios presenciales médicos que llevó a la práctica la Junta de Castilla y León. Un proyecto piloto de reestructuración sanitaria rural en la comarca de Aliste desde 2020 y que arrastra medidas tan dañinas como la cita previa telefónica que solo interesa a los responsables médicos de las áreas de salud donde esto se está permitiendo y a los responsables de la sanidad provincial que así tienen contentos a los médicos», han insistido desde Ahora Decide.
La población de Aliste «tiene una de las medias de edad más altas de Castilla y León». Muchas personas «no usan el móvil, no oyen bien, no entienden sistemas automáticos y, si esto lo unimos a que hay pueblos que no tienen cobertura adecuada, el resultado es que convertir el teléfono en puerta obligatoria de acceso a los servicios sanitarios públicos es discriminatorio por edad y capacidad y expulsa silenciosamente a los más vulnerables del sistema sanitario».
Desde Ahora Decide consideran que, cinco años después de su implantación, este plan «va a ser la sentencia de muerte para muchos pueblos de la zona rural zamorana y especialmente para los más de cincuenta pueblos de las comarcas del oeste y norte de la provincia que tienen menos de 50 habitantes».
