¿Por qué fue titular Abde Damar en el partido contra el Racing de Ferrol? ¿Dudó mucho Óscar Cano antes de meterlo en el once? Responderemos solo a la segunda pregunta: lo razonable es pensar que sí. Al chico todavía le costará conocer por el nombre a sus compañeros y hay determinadas dosis de confianza que solo se adquieren con el tiempo. Además, la elección del entrenador también manda un mensaje al resto: el nuevo es mi apuesta. Oído. El caso es que el futbolista llegado de Unionistas esta semana se puso el 19 que todavía tenía caliente Monerris y marcó a los 17 minutos. ¿Qué hubiera pasado si el técnico se llega a arredrar un poco y lo sienta hasta la segunda parte?
Para eso sí que no hay réplicas realistas. Lo que resulta evidente es la importancia que tienen los pequeños detalles en el deporte. Esa realidad, con una pátina de topicazo encima, se hizo particularmente evidente en el partido que el Zamora CF ganó al Racing de Ferrol este sábado. Los rojiblancos pudieron encarrilar el encuentro para ganarlo fácil, estuvieron a milímetros de sentenciarlo y también a una distancia muy corta de ver cómo los puntos se le escurrían.
Vayamos primero a la posibilidad de un sábado plácido. Abde ya había metido el 1-0 y el Zamora CF tenía más o menos dominado el asunto. De repente, balón largo. Carbonell, con más confianza después del doblete en Balaídos, va a la guerra con el defensa. Hay un choque. El delantero sale vencedor y galopa hacia la portería. Le cierran, pero recorta y se abre hueco. Tiro cruzado. Gol. Falta. ¿Falta? Falta. La Federación se ha convertido en ese grupo de amigos bocazas que dicen una noche: «¿Por qué no montamos un VAR en Primera Federación? Yo creo que nos iría bien». «Venga, no hay cojones». Lo peor es que, a la mañana siguiente, nadie tuvo la lucidez de decir que eso era una estupidez.
El caso es que ese VAR, el escalofriante FVS que el viernes anterior no había visto cómo la pelota de Miki Codina salía medio metro por la banda de Vigo, esta vez decidió que lo de Carbonell era falta. La levedad del toque con el defensa bastó. Y eso desencadenó el sufrimiento. El resto del partido fue un intercambio de acciones ofensivas desafortunadas. Qué cerca ese tirazo al larguero del Racing; por qué poco el cabezazo de Athuman. Espera, que Pascu puede empatar en ese cabezazo. Ahí aparece Fermín.
La victoria caminó por un desfiladero, pero no se precipitó. El Zamora CF ganó. Y encima está en play off. Todos los detalles acompañaron. También los de otros campos. A veces, además de empujar las cosas, uno necesita que se pongan de cara.
