A 1 de enero de 2025, Zamora tenía 689 vecinos menos que un año antes. Ese dato se sabía desde hace semanas, igual que el de los municipios que crecen y decrecen, pero el Instituto Nacional de Estadística publicó este miércoles unas cifras aún más detalladas: las de los núcleos habitados. Esa relación permite conocer la realidad de los anejos y centrar más el tiro a la hora de analizar dónde pierde y dónde gana población un territorio que sufre demográficamente, pero no de manera lineal.
Por empezar por lo básico, en el último año analizado, 301 de los 510 núcleos habitados tenidos en cuenta perdieron población; otros 64 se quedaron como estaban y los 145 restantes (un 28,4%) crecieron. Entre ellos, la capital y Benavente, y también varios de los pueblos de referencia para sus zonas. De las quince localidades por encima del millar de vecinos que resisten en la provincia, nueve estuvieron en positivo. Un dato alentador.
Menos halagüeño es que solo haya otros once que rebasen los 500 vecinos. Dicho de otro modo, el 94,9% de los núcleos habitados de Zamora tiene menos de medio millar de personas. Es más, el 55% se sitúa por debajo del centenar. Lo normal en este territorio es no llegar a las tres cifras de censados. Eso quiere decir que hay muchas localidades donde empieza a escasear seriamente el capital humano y, de la mano de esa tendencia, también los servicios.
Entre los que entran en esa lista de menos de cien por sus caídas en el último año aparecen Galende, Litos, Mahíde, Videmala, San Vicente de la Cabeza y Malva. Salen, en cambio, con su crecimiento, Alcorcillo y Ceadea. Este último, anejo de Fonfría, pasa de 91 a 102 y se coloca con su población máxima en los últimos veinte años. Otro caso destacado en esa línea es el de Castellanos, que nunca había tenido tantos censados (131, +13) en el siglo XXI.
A partir de ahí, conviene indicar también que más de un tercio de los pueblos de Zamora tiene menos de 50 vecinos. Dato difícil de digerir ese. Y cada año se suman nuevas localidades a la lista. Esta vez, Santa María de Valverde, Pasariegos, Villamor de Cadozos, San Ciprián de San Justo, Vega de Tera y Puercas. Sube de ese listón Villar de Fallaves gracias a su ligero repunte.
Los pueblos de alto riesgo
Todos esos lugares empiezan a estar en riesgo, pero hay 24 pueblos de Zamora en los que la amenaza acecha o ya es más que eso. En esas localidades, hay menos de diez vecinos. En el último año, han caído por debajo del listón del doble dígito Flechas, Paladinos del Valle, Granja Florencia y Linarejos. Algunos otros como Gusandanos u Otero de Sariegos continúan en un cero que ya parece inamovible.
Por cerrar con noticias positivas, más allá de las ya citadas de Ceadea o Castellanos, basta citar que Vime de Sanabria tiene su población más alta en un decenio gracias a su crecimiento en el último año. Tampoco tenían tantos censados Fonfría y Bermillo (localidades) desde 2013. Habrá que ver si ese estirón se consolida en los próximos años.
