La ciudad ha escuchado al campo. Si al final sucede lo que el sector denuncia, nadie en Zamora podrá hacerse el sorprendido. La voz de los agricultores ha resonado a través de los cláxones de los más de 300 tractores que se han plantado en la ciudad. La diana de las protestas – y de las advertencias – era el tratado de Mercosur, pero el clamor tiene que ver con toda una serie de políticas que, según los afectados, encaminan al sector hacia su final definitivo.
Citados por las organizaciones agrarias en conjunto, los agraviados por esta situación han desembocado con sus tractores en La Marina como el agua de los ríos llega al mar. Bajo una lluvia permanente, los agricultores han ido entrando en la zona desde la avenida de Portugal, Alfonso IX, Príncipe de Asturias o Cristo Rey. Los vehículos han estacionado alrededor de la plaza y sus ocupantes se han bajado para resguardarse por donde podían.
En los carteles que colgaban de algunos vehículos se podían leer mensajes como «Tratados firmados, pueblos vaciados» o «La muerte acecha al campo y el hambre al ciudadano». Cada cual portaba la bandera de su sindicato, de su asociación o de su empresa, pero todos apuntaban las mismas cosas. El mensaje común es que Mercosur trae «la ruina» para el sector y el empobrecimiento alimentario para la gente.
Eso es lo que piensa todo aquel que acudió a la manifestación, cuyos convocantes quisieron visibilizar el panorama arrojando patatas, remolacha, maíz, vides y otros productos sobre una calzada empapada, en la zona pegada a la Delegación Territorial de la Junta en Zamora. Allí mismo hablaron los representantes sindicales y desde ahí partió la comitiva a pie rumbo a la plaza de la Constitución.
Ya sin tractores – tan solo con un John Deere conducido por una de las participantes – los manifestantes han cruzado a pie por Santa Clara hasta llegar al destino, a las puertas de la Subdelegación del Gobierno. Todo, sin perder «la unidad de acción». El sector percibe el riesgo y sale en defensa propia. También alerta: puede haber consecuencias para todos. La gente de Zamora ya lo sabe.





