Bien de mañana, con una lluvia fina encima y aún sin cláxones de fondo, los viandantes que pasan por el entorno de La Marina se topan con una escena curiosa. Al pie de las cafeterías que se ubican al final de Príncipe de Asturias, varios tipos han montado un horno sobre un remolque que va enganchado a un tractor. El vehículo es un Ebro con solera y va vinilado. También lleva carteles. Entre ellos, destaca uno: «Disfrutar de estas pizzas. Serán las últimas que comeremos con nuestro trigo y nuestra carne».
Dejando a un lado el asunto del imperativo, la cosa está clara. Los organizadores de esta acción reivindicativa van a repartir pizzas hechas en el horno que hay sobre el remolque para dejar claro lo siguiente: «Con Mercosur, nos quedarán pocos alimentos sanos por comer». Es decir, cuando el tratado sellado hace unos días entre en vigor en toda su esencia, los propios consumidores notarán que el producto empeora.

Ese pensamiento del sector primario es una de las claves de la tractorada convocada este jueves en Zamora, la que ha ido llenando de cláxones la ciudad minutos después de que el Ebro de las pizzas aparcase cerca de La Marina. Por aclarar, el duelo del horno es Héctor Pascual, responsable de la empresa Alecook, que es básicamente el que se va a encargar de la materia prima y del cocinado.
Junto a él hay varios agricultores. Entre otros, el que se va a subir al volante del vetusto vehículo que todo el mundo mira esta mañana. Su nombre es Jesús María García, es agricultor con terrenos en Sanzoles y Villaescusa y viene dispuesto a protestar por lo que considera una evidencia que afecta a toda la sociedad: «Todos vamos a notar Mercosur», asegura.

Según García, merced a ese acuerdo, va a entrar en España «grano de mala calidad, hortalizas, verduras y carne peores, y productos tratados con herbicidas de los que había aquí hace 50 años». «Y nosotros no podemos producir en igualdad de condiciones», advierte el profesional. Por eso protesta el campo: «El malestar es generalizado y queremos trasladarlo a la calle», insiste el zamorano.
Para García, una de las pruebas de que esto va en serio es la unidad. Las cuatro organizaciones agrarias han convocado la protesta de manera conjunta: «Vamos al mismo son. Esperemos trasladar esta queja a los de arriba y que reflexionen», señala el agricultor, consciente de que es el momento de apretar. El asunto de Mercosur se ha llevado a la Justicia europea, y todavía «pueden darle un pensado». Si se rectifica, quedarán más pizzas de calidad por comer. Por ahí van los tiros de esta tractorada.
