Los hospitales de la provincia de Zamora recibieron durante el año 2025 un total de 24 denuncias, una media de dos al mes, por supuestas negligencias médicas o problemas sanitarios que se cursaron ante el Defensor del Paciente. Unos datos que colocan a la provincia como la segunda menos conflictiva de la comunidad en este sentido, solo superando a Soria, donde se registraron solamente diez denuncias, y lejos de los datos de las provincias con más actividad en este sentido, entre las que destaca Valladolid (con 306 denuncias por supuestas negligencias, casi una al día). Las cirugías, la elevada lista de espera, la atención en Urgencias o problemas en Ginecología son los problemas que más se repiten en la comunidad, según la memoria anual del Defensor del Paciente, publicada esta misma semana.
Con 858 denuncias, Castilla y León se mantiene como la quinta comunidad con más actividad en este sentido. De estas denuncias, 45 se cursaron por problemas que supuestamente habrían derivado en el fallecimiento del paciente (de ellas, dos se registraron en Zamora). «Como dato destacado, la cifra de la comunidad castellanoleonesa es la más alta del recuento histórico; por encima de la media de la última década que supone un total de 734 casos al año», asegura el Defensor del Paciente.
El organismo hace una mención especial a la lista de espera como causa de conflictividad en la provincia y en toda Castilla y León. Una lista de espera cuyos datos más actualizados se conocieron precisamente a finales de la semana pasada y que indican que hay más de 21.000 zamoranos que están a la espera de ser vistos en primera consulta por el médico especialista. De ellos, alrededor de 15.000 personas han sido derivadas al especialista por parte de su médico de cabecera pero no han recibido todavía la citación en su domicilio ni la llamada de teléfono que les asigne una fecha para ir a ver al médico. De nuevo son Traumatología, Urología y Oftalmología las especialidades más conflictivas en este sentido y, también según el Defensor del Paciente, las que concentran mayor número de quejas. Desde que se cita al paciente hasta que el médico le recibe puede pasar, en algunos casos, un periodo cercano a un año, lo que lima la utilidad de la sanidad pública y empuja a quienes pueden costearlo a pagarse un médico privado.
Una cuestión esta, la de la lista de espera, que está relacionada íntimamente con la falta de personal, como dicta la lógica y como se encarga de apuntar el Defensor del Pueblo. «Sacyl sigue sin levantar cabeza por su paupérrima gestión en cuanto a contrataciones de personal sanitario. La falta de especialistas es su espada de Damocles», asegura la institución antes de hacer un leve repaso por la comunidad. «Se constata la falta de otorrinos y radiólogos en el Hospital del Bierzo, de urólogos y anestesistas en el HUBU o de ginecólogos en el Hospital Río Carrión». La falta de oncólogos y médicos de Familia es generalizada en la comunidad y la enfermería es un sector «totalmente desbordado» en la comunidad.
«Quizás el consejero de Sanidad, Alejandro Vázquez, en lugar de lamentarse ante el Ministerio de Sanidad y achacar el tropiezo a una cuestión de planificación estatal, tendría que preguntarse por qué los profesionales sanitarios se marchan o no quieren ir a trabajar a Castilla y León. ¿Las ofertas de empleo del Sacyl son lo suficientemente atractivas?», se pregunta por último el Defensor del Paciente.
