«Cuando nos juntábamos varios artesanos siempre decíamos que hacía falta algo como esto». Balborraz, un enclave «inmejorable» en el centro de la ciudad, ha acogido este sábado la primera edición del mercado artesanal que, a partir de ahora, ocupará la parte alta de la calle cada primer sábado de mes. Quince productores locales se han desplazado hasta Zamora para mostrar sus productos a zamoranos, turistas y para tener un nuevo espacio de venta que, reconocen los consultados, viene muy bien. «Al final es muy bueno que la gente te ponga cara y que tú puedas defender tu producto delante de los compradores», asegura Alberto Segurado, alfarero y ceramista con taller en Entrala, uno de los participantes en esta primera edición.
El ambiente, pese al frío, es animado, con personas que suben y bajan y se interesan por los productos expuestos. Que son de toda índole, como es habitual cuando se celebran iniciativas de este tipo en la ciudad. Hay apicultores mostrando su miel, productores de mermelada, de velas aromáticas, de tejidos, bolsos, setas, la referida cerámica o zumos artesanales. «La gente está respondiendo y eso es muy bueno, cuando haya más costumbre de venir por aquí, y cuando mejore el tiempo, seguro que viene todavía más gente», afirma Segurado, que asegura que la intención, vistos los primeros resultados, es la de repetir todos los meses.

«Los artesanos necesitamos visibilidad y al final estas cosas nos vienen muy bien», asegura el alfarero. «Nosotros estamos casi todo el día en nuestros talleres y tenemos poca visibilidad fuera del producto terminado, así que es bueno que la gente venga, que nos conozca y que podamos tener la oportunidad de charlar con los compradores sobre lo que hacemos», apunta Alberto Segurado. «Ojalá tenga éxito, será una buena noticia para todos», concluye.
Unos pasos más arriba, Pablo Pérez presenta, en un puesto compartido con Lorena Alonso (Ecoespora) sus zumos naturales, elaborados en Toro. Pérez, comenta con los clientes que se interesan por su producto, lidera una empresa que ha decidido cerrar el ciclo de producción. En la vega de Toro cultiva árboles frutales y, lejos de solo vender esa fruta, ofrece al mercado un producto ya rematado. Hay frutos secos, fruta deshidratada y, sobre todo, zumo.

«El proceso que nosotros hacemos es de prensado en frío, así que nuestros zumos son 100% fruta, como los que se pueden hacer en casa». En una botella de zumo de manzana hay del orden de dos a tres piezas de fruta… y nada más. «Evitamos añadidos que interfieren en el sabor y en las propiedades de la fruta», apunta Pérez, confiado en el éxito de su modelo, que aún se encuentra en una fase incipiente. Las ventas, de momento, se quedan en Zamora y provincias limítrofes, pero los resultados están siendo buenos y las expectativas son positivas.
Esta iniciativa, la del mercado artesanal, nace de una serie de reuniones con la empresa Synergias, que se encarga de la organización, los artesanos de la ciudad y el propio Ayuntamiento. La idea es “unirlos y seguir avanzando en todo lo que es el mundo de artesanía de Zamora”, comentaba David Gago durante la presentación de la actividad, hace unos días. En la ciudad “tenemos ferias referentes a nivel nacional, como la Feria de la Cerámica y la Artesanía Popular”, recordaba el edil, que celebraba además que el Ministerio de Industria ha anunciado que Zamora acogerá los Premios Nacionales de Artesanía a finales del 2026.
Canto Marbán, organizadora de este mercado, comentaba por su parte que lo que se pretende “es dar visibilidad a ese arte, tenemos creativos, tenemos artesanos y artistas, muchos en la capital, y queremos que Balborraz sea un espacio de confluencia entre estos artistas y sus creaciones, una manera de divulgar qué es lo que lo que ellos hacen el hecho a mano”, además de invitar a todos los zamoranos y visitantes a pasarse por este mercado. La próxima cita será el sábado 7 de febrero.
