La confrontación política por los incendios llega a la política local zamorana con el PSOE acusando a la Diputación de Zamora de «atacar» a los pueblos afectados por los incendios. Declaraciones que hacen los socialistas después de que la institución provincial lamentara esta semana que el Ayuntamiento de Ayoó de Vidriales no instalara los armarios de intervención rápida contra incendios suministrados por la propia Diputación, que estaban en un almacén, sin habilitar, cuando las llamas cercaron el pueblo el pasado 11 de agosto.
«Desde el momento en el que fueron proporcionados en las instalaciones de IFEZA, los Ayuntamientos tenían la obligación de instalarlos en un plazo máximo de 15 días hábiles, tal y como consta en los documentos de entrega firmados por cada representante del consistorio que recogía los armarios». Compromiso que Ayoó no cumplió, estando los armarios sin instalar cuando fueron necesarios y siguiendo almacenados a fecha del 27 de agosto, según la institución provincial.
Muy críticos se muestran los socialistas con esta cuestión. «Es inaceptable», dicen. «La Diputación, institución que debería defender y proteger a todos los pueblos de la provincia, se dedica a señalar y responsabilizar a quienes son las verdaderas víctimas. Y lo hace, además, utilizando los recursos públicos de todos los zamoranos para fines partidistas, en lugar de exigir responsabilidades a quienes de verdad las tienen. ¿Dónde estaban los mandos de coordinación de la Junta y la Diputación cuando Ayoó estaba cercado por el fuego y sus vecinos se sentían abandonados? ¿Por qué el presidente Faúndez calla ante la inacción del Gobierno Autonómico?», se preguntan en el PSOE.
El PSOE exige a la Diputación que sea más crítica con el Gobierno autonómico y que no cargue «contra pueblos que han sufrido en primera persona» las consecuencias del fuego. «Con esta actitud, Faúndez no solo falta al respeto a los ayuntamientos que padecieron el fuego; también trata de tapar la precaria situación de los parques comarcales de bomberos, mal organizados, infradotados y sin capacidad para responder con garantías a emergencias de esta magnitud. La Diputación se aferra a un modelo obsoleto de voluntarismo y “sálvese quien pueda”, que deja a los pueblos indefensos y que es, además, una falta de respeto hacia los profesionales que cada día ponen su vida en riesgo», concluyen desde el PSOE.