Una obra que «dialoga perfectamente» con la colección permanente del Museo Etnográfico, que enriquece la experiencia del visitante y que ofrece al museo zamorano un importante valor añadido. El Museo Etnográfico ha inaugurado hoy formalmente, aunque la obra llevaba ya unos días expuesta, la escultura Amor y Trabajo, un trabajo de José Montserrat Portela que pertenece al Museo del Prado y que llega a Zamora con un convenio de cesión de cinco años y vocación de permanencia. Reyes Carrasco, coordinadora general de Conservación del Museo del Prado, y Pepe Calvo, director del Museo Etnográfico, han celebrado en la mañana de este jueves la cesión, beneficiosa para ambas partes y, sobre todo, para el público que desde ahora visite el museo de la plaza de Viriato.
Carrasco explica que el Etnográfico es el recinto ideal para que la escultura establezca un diálogo con el resto de la exposición. «La escultura pertenece al realismo más dulcificado del cambio de siglo. Trata de forma muy real la escultura e introduce, como harán luego las Vanguardias, objetos reales en la propia obra». De otro lado, desde el punto de vista de la Etnografía, «el trabajo en el campo, las relaciones laborales, las relaciones personales, las costumbres, la indumentaria. Hay muchos aspectos que esta obra puede contar», indica Carrasco.

La obra llega desde Madrid, pero formó parte antes de una cesión al Museo de Pintura de Córdoba y, después, a la Diputación Provincial de Córdoba. Ahí estuvo expuesta en una espacio público en tanto que pertenecía a la propia Diputación, pero con un paso de público general muy reducido, cuestión que el Museo Nacional pretendía cambiar. «Lo importante es que las obras que se ceden a los distintos espacios estén expuestas y tengan un papel en el discurso del museo», apunta Carrasco. «Estar en un museo de etnografía como este es un gran paso para el Museo del Prado», concluye la coordinadora de Conservación del Museo.
La obra es la primera cesión permanente del Prado en el Etnográfico y forma parte desde ya del proyecto «El Prado Extendido», puesto en marcha por el museo madrileño a fin de hacer más visible su condición de «Museo Nacional». La institución cede, de forma temporal o permanente, obras a otros museos e instituciones públicas con el fin de que puedan ser presenciadas, habida cuenta de la gran cantidad de recursos existentes en los almacenes del Prado, inaccesibles para el público. Y forma parte además de una creciente y buena relación entre Etnográfico y el propio Prado, que también cristalizó en verano con la elección del centro zamorano para exponer La Cita, de Goya, dentro del proyecto «El arte que conecta».

«El arte pertenece al pueblo y está para que toda la ciudadanía lo disfrute», apunta la representante del Museo del Prado. En este apartado, cabe señalar que el museo tiene repartidos por España cerca de 2.400 bienes en 284 instituciones, una lista a la que desde hoy se suma el Etnográfico. En Castilla y León está presente en 36 instituciones con 350 bienes. En Zamora hay 35 pinturas y tres esculturas (Amor y Trabajo; Nerón y Séneca, de Eduardo Barrón -expuesta en el Museo de Zamora- y la estatua de Viriato).