El presidente de la Diputación de Zamora, Javier Faúndez, y el delegado del Somacyl, José Manuel Jiménez, han visitado este lunes la depuradora construida en La Bóveda de Toro tras una inversión de 493.349,54 euros.
La instalación se encuentra dentro del programa de depuración para los municipios de 500 a 2.000 habitantes o equivalentes, y ha sido financiada en un 40% por la Junta de Castilla y León, un 40% por la Diputación de Zamora y un 20% por el Ayuntamiento de La Bóveda de Toro.
El antiguo sistema de depuración de La Bóveda de Toro se encontraba «obsoleto» y, pese a las tareas de mantenimiento realizadas por el Ayuntamiento, el vertido no cumplía los parámetros exigidos por el organismo de cuenca. La actuación de la obra se fundamenta básicamente en la nueva estación de tratamiento de aguas, ya que se ha podido aprovechar gran parte de la red de colectores existentes, que se encontraban en buen estado.
La nueva instalación de depuración cuenta con una obra de llegada compuesta por pozo de gruesos con alivio lateral y reja de desbaste, pozo de bombeo y pretratamiento inicial compuesto por un tamiz rotativo. El tratamiento propiamente dicho está formado por un tanque de decantación primaria y digestión y almacenamiento de fangos (tanque Imhoff) previo al tratamiento biológico (compuesto por humedales artificiales divididos en dos líneas). El agua, una vez tratada, se conduce a la fuente de presentación y arqueta de medida para su retorno al río Guareña.
El tratamiento biológico está compuesto por humedales horizontales, un sistema por el cual se reproducen los procesos de eliminación de contaminantes que tienen lugar en las zonas húmedas naturales. Este sistema se basa en balsas cubiertas de plantas macrófitas, que proporcionan el oxígeno necesario. Por otra parte, las raíces se convierten en el sustrato necesario para la fijación de la población microbiana encargada de la eliminación de la contaminación.
Los fangos obtenidos durante el proceso se almacenan en el tanque de decantación primaria para ser extraídos periódicamente y transportados a un gestor autorizado para su tratamiento y valorización.
Automatización
La nueva instalación se autoabastece energéticamente mediante paneles fotovoltaicos. A su vez, la planta estará conectada a la red eléctrica para asegurar el abastecimiento en épocas de menor radiación solar. La tecnología empleada genera un bajo impacto visual y un reducido coste energético de explotación. Los procesos internos estarán totalmente automatizados, lo que permite su control en remoto.