La empresa Monbus ha reunido a su comisión de ética tras tomar conocimiento de la queja presentada por una pasajera, que denunció a través de un vídeo el trato vejatorio sufrido por otra usuaria de origen magrebí en uno de los trayectos entre Zamora y Madrid del pasado martes.
El órgano interno de la empresa se ha reunido con carácter «urgente y extraordinario» para analizar la situación «al objeto de esclarecer los hechos y determinar, en su caso, las responsabilidades que pudieran derivarse de su actuación».
Monbus ha aprovechado para «reiterar su compromiso con el respeto y la dignidad de todas las personas usuarias de sus servicios» y para manifestar su «rechazo a cualquier conducta contraria a estos principios».
